jueves, 30 de abril de 2009

ADONIS: PARA ESCOLTAR AL SOL QUE LLEGA

Un estracto de "Este es mi nombre", poema de Adonis, el notable poeta sirio nacido en 1930.


JUNOT DIAZ: BLOGS SON RAMA IMPORTANTE DE LA LITERATURA"

El ganador del premio Pulitzer del año pasado en el género novela, el escritor dominicano Junot Diaz (1968) ofrecerá una conferencia en próximo 2 de mayo en la 35ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Diaz brindó declaraciones a la Agencia de Noticias de la República Argentina, Telam, en la que señaló que este formato “es una expresión literaria dinámica y enérgica”.



Junot Díaz: "blogs son una rama importante de la literatura"


Dolores Pruneda Paz


El escritor dominicano Junot Díaz -ganador del Pulitzer de novela por "La maravillosa vida breve de Oscar Wao"- señaló a los blogs como "una de las ramas importantes" de la literatura actual, horas antes de partir de Nueva York a Buenos Aires para participar de la Feria del Libro.

"Los blogs son una expresión literaria dinámica y enérgica, hay muchísimo talento ahí, gente muy creativa. Hay mucho joven metido en eso ahora y por eso me interesa.

Lo veo como una de las ramas importantes que tenemos ahora", afirmó Díaz en diálogo telefónico con Télam. De hecho, "en muchos blogs hay mucha más energía que en el propio campo literario", aseguró este escritor que el sábado próximo ofrecerá una charla en la Feria del Libro que se realiza en La Rural.

Este formato "permite una interacción que imprime mucha fuerza, es como un relámpago: tú puedes escribir algo una vez y de inmediato saber cómo reaccionó tu audiencia", comentó Díaz, creador también de "Los Boys", un libro de historias breves que ocurren en los barrios Santo Domingo y los alrededores Nueva York.

La diferencia entre la construcción y la lectura de un blog y un libro "sería algo así como estar en una sala con un grupo de desconocidos o tomar un café con tu mejor amigo", graficó.



Lea el artículo completo en Telam, haciendo click aquí.

martes, 28 de abril de 2009



La tribuna.net de Salamanca publica las declaraciones del escritor mexicano Jorge Volpi (México 1968), quien señala que ya no existe la llamada literatura latinoamericana y que esta etiqueta que unificaba a América Latina, se encuentra ya superada. “La literatura latinoamericana ya no existe, lo que hay son cientos de escritores latinoamericanos, todos diferentes entre sí. Y no hay mucho que lamentar”, dijo en una exposición en España.



“YA NO EXISTE ESO LLAMADO LITERATURA LATINOAMERICANA”

Luis Cadenas


Con una larga disertación sobre cómo las nuevas generaciones ya están liberadas de cualquier etiqueta referente a su región, y un rendido homenaje al desaparecido Roberto Bolaño (al que llegó a comparar en su capacidad para retorcer el lenguaje a Gabriel García Márquez), Volpi dio su opinión sobre una literatura cargada de simbolismo pero que se diversifica. No cree que haya unidad real entre un novelista de Colombia y otro de Argentina, por ejemplo, más allá de lo que un crítico o experto quiera hallar. “Ya no se trata de levantar una torre con esa literatura, sino un holograma de obras que sólo oblicuamente desentrañan, o lo intentan, el gran misterio que es América Latina”.

Lea el artículo completo.

Blog de Volpi.

Rescate: diálogo entre Jorge Volpi y Mario Bellatín dialogan sobre narrativa.

EL NUEVO NORTE DE LA LITERATURA



Definitivamente esta semana es pródiga en actividades literarias, tanto en Lima como en otras ciudades del país. Mañana 29 y pasado 30 de abril, El Cultural de la ciudad de Trujillo será sede del "II Encuentro de Poetas y Narradores del Norte", provenientes de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, La Libertad y Ancash”.

La reunión contará con la presencia de jóvenes poetas y narradores (hasta los 25 años), que según nos hace saber la poeta Dennise Vega Farfán se darán cita “para leer y reflexionar sobre la poesía y la narrativa de cada uno de sus departamentos”.

La entrada es libre como la belleza y el lugar escogido es la Galería de Arte Impromptu de "El Cultural", Av. Venezuela 125 Urb. El Recreo. La cita con este nuevo norte de las letras será a las siete y treinta de la noche. Desde aquí nuestras felicitaciones a todos los participantes.


Web de El Cultural, has click aquí.

lunes, 27 de abril de 2009

"MADRID: UNA CIUDAD, MUCHAS VOCES"

Este jueves 30 de abril, a las siete y treinta de la noche, en el auditorio de la Casa de la Cultura del distrito de Jesús María(Horacio Urteaga 535), en Lima, Perú, se presentará “Madrid: una ciudad, muchas voces”, antología elaborada a raíz del “I Ciclo de Poesía Hispanoamericana y Española”, celebrado en marzo último en esa ciudad europea. A continuación, una parte del prólogo escrito por el poeta peruano Miguel Ildefonso, quien participará en la ceremonia




POETAS EN MADRID


Prólogo de Miguel Ildefondo


Este lazo poético que reúne a 19 vates contemporáneos de España, Perú, Argentina, Cuba, Chile y México, dentro del CICLO DE POESÍA HISPANOAMERICANA Y ESPAÑOLA, titulado “Madrid: una ciudad, muchas voces”, es la muestra palpable del hermoso fragor de una lengua, la lengua de Federico García Lorca, de César Vallejo, de Alejandra Pizarnik, de José Lezama Lima, de Pablo Neruda, de Octavio Paz. Es también el espejo que refleja, con “airado verbo” (cito una imagen de uno de los poetas antologados), el espíritu vivo de una ciudad cuyo hervor cultural trasciende, hoy más que nunca, toda frontera: Madrid (“rodeada de laurel infinito”, decía Neruda). Y estas son sus voces; voces que pueden hablar con dios en el metro, voces que hacen el amor en una habitación vacía, voces que nacen ante el mágico humo de una taza de café.
La poesía es lenguaje y el lenguaje es la casa del ser (Heidegger), y en esta casa encontramos distintos ámbitos en los que reconocemos diferentes tradiciones estéticas, las cuales han guiado cada registro personal. Estas vertientes poéticas son:

Poesía mítica y simbolista. En este grupo hallamos a Nora Alarcón, con una poiesis de los elementos que fluctúan en sus vaivenes temporales o cíclicos: “el viento secaba esas lágrimas/ siguiendo las huellas del reloj”, y en una dinámica con lo concreto: “sumergido en este galope sin estribos/ en un zaino desbocado de vacío”. El poeta Miguel Ángel Gara tiende a la reflexión: “Una sombra caía camino de la casa/ y puede que la sombra deslizándose/ fuera una sombra ajena”; la agudeza en la mirada aproxima lo vasto a lo terrenal: “La/ imaginaria/ forma de una gota/ evaporada y transportada/ del océano aún tibia a la palma/ de la mano, que un ojo imaginario mira/ fijamente”, he ahí el resumen de lo que es este arte. La poesía de Alberto Lauro gira en torno al tema del sentido de la vida; sus referentes son históricos, Delfos: “Cruzar el mar. Perdido en las ciudades. / Pasar entre las brumas la intemperie. / Inerme está el que para siempre escapa/ extranjero hacia la noche de las islas.” O Bizancio: “Un día amanecieron las casas desiertas, / los templos vacíos, / los pergaminos quemados. / El ejército enemigo/ había tomado mejores posesiones.” Juan Soto es un poeta marcadamente simbolista: “Poesía es una antorcha/ Enciende palabras/ Ojos inmóviles/ La ansiosa mirada de la muerte.// Encendido rayo cada verso/ En el naufragio de la noche”, vemos que sus visiones expanden nuestros límites hacia nuevos conocimientos.


Para leer el texto completo haga clikc aquí.

miércoles, 22 de abril de 2009

HOY SOLO TENEMOS LAS PALABRAS: W.S. MERWIN, PREMIO PULITZER 2009

Con “La sombra de Sirius”, libro publicado en 2008, el estadounidense W.S. Merwin (Nueva York, 1927) ha obtenido por segunda vez en su trayectoria literaria el Premio Pulitzer en el género poesía.

Considerado uno de los poetas vivos más importantes de los Estados Unidos, Merwin ha merecido otros valiosos reconocimientos, como el Premio Tanner -uno de los galardones más destacados concedidos por la Academia de Poetas de los Estados Unidos-, el Premio Aiken Taylor para Poesía Norteamericana Contemporánea, la medalla Shelley y el Premio Wallace Stevens.

En su poesía ha caminado territorios mitológicos, atravesado la filosofía budista y se ha volcado tenazmente sobre la naturaleza para recuperar los orígenes y defender su vigencia. Una relectura apasionada de la tierra lleva siempre a este poeta a buscar el viento reflejado en el espejo, los mensajes dejados por los movimientos invisibles de los cuerpos celestes, y aquellas zonas de la realidad y la irrealidad en donde la luz es al fin joven y la flor del aire prevalece sobre todas las cosas.

Ha publicado numerosos libros, algunos de ellos son: “Una máscara para Jano” (1952), “Los piojos” (1967) , “El acarreador de las laderas” (1970) , “La lluvia en los árboles” (1988) , “Poemas selectos” (1988) (Premio Pulitzer), “Los cuatro segundos libros de poemas” (1993), “Viajes” (1993) , “Flor y mano: Poemas 1977-1983” (1997) y “El sonido del río” (1999).

Merwin es un destacado traductor del español, actividad a la que se ha dedicado con gran entrega, muestra de esta vocación a prueba de idiomas es la versión al inglés que ha realizado de los “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, de Pablo Neruda.





Poemas que navegan por la tierra plana



VIXEN (fragmento)

cuando ya no seas nada
deja que vuelva a verte sobre el muro
y antes de que el jardín se extinga y los bosques sean imágenes
apagándose en una pantalla deja que mis palabras encuentren
su lugar en el silencio que persigue a los animales



GUARDIANES


Lluvia fina escurre por las montañas hacia el sur de mí
agrisando el primer mes
un pájaro migratorio chilla en la neblina del mediodía
junto al peral
ladran perros tras muros de lodo
retumba el eco campanas de madera
quién escucha
ocho temores sagrados me vigilan
detrás de cada uno está un pórtico de la disolución
en el lugar del noveno un cancel abierto
cada uno sostiene la punta del cabo
de una cuerda trenzada con las ocho costillas del mundo
que conduce a través de la puerta sin miedo
el cisne se desliza sobre montañas hacia el sur de mí
en el primer mes
y en la nube blanca pequeños pájaros empiezan a cantar
raíces de pelo bullen en los árboles
el miedo es un aspecto de los alegres guardianes
por el modo en que vine
es claro que he estado enamorado de algunos
de la que se llama Miedo del Viaje
que fielmente me ha guiado tantas veces
a la mayoría ni siquiera puedo verlos
en el cielo blanco sobre mi cuna viajera
cuidándome
listos para sostenerme en manos intemporales
de nube y vidrio
por todo el tiempo que los necesite



LOS TIMONELES


El navegante del día
traza su ruta acorde con unas pocas
estrellas diurnas
que nunca ve
salvo como negras estimaciones
sobre papel blanco
cálculos del presente
y aun más allá
sobre un solo plano
mientras que en el mismo impulso viajero
el otro navegante sólo se guía
por lo que ve
y nombra a cambio de las visiones del día
por lo que adivina en el oscuro vacío
sobre su cabeza
nombra a cambio de lo que nunca ha visto
por lo que nunca verá
y nunca ve
al otro
la tierra misma se interpone siempre entre ambos
sin embargo él deja mensajes
con respecto a los cuerpos celestes
como si estuviese hablando de su propia vida
y a su vez encuentra
mensajes sobre
movimientos invisibles de los cuerpos celestes
movimientos de los días de una vida
y ambos navegantes dan voces
al pasar por los mismos lugares al amanecer
y al anochecer
gritan dormidos y despiertos
pero no pueden estar seguros de lo que oyen
cada vez imaginan más ecos
año tras año
tratan de encontrarse
piensan sin cesar uno en otro
y en los rumores de un parecido entre ambos



Allí estuviste todo el tiempo
y yo sólo miraba
el aire los días
las noches la luna cambiando
carros en movimiento y gente en las ventanas
las ventanas
la lluvia las hojas los años
páginas llenas de palabras
hablando de otra cosa
el viento en el espejo
todo comienza tan tarde después de todo
cuando los solitarios ya se han ido
y las palomas de Tanna
cuando a los Búhos Sonrientes
les siguen signos de interrogación
y a los chupamirtos y a los osos
cafés de los montes Atlas
nadie que esté vivo los ha podido ver
al lobo blanco y al mink marino
tardamos mucho en despertar
está muy claro
después de tanto sueño
hoy que el lago ha desaparecido
los pastores han abandonado sus refugios
los abuelos se han disuelto con sus recuerdos
diccionarios llenos de tumbas
la mayor parte de los ríos son letales
creímos ser más jóvenes
a lo largo de todos esos años de ignorancia’
y tú estás aquí
después de tantas caídas y tantos viajes
junto a mí al amanecer
despertamos juntos y el mundo está aquí
con su rocío
tú estás aquí y la mañana es plena
al fin la luz es joven
y es por esta luz que esto
no es como cualquier otra cosa
cómo es posible que tardaras
tanto en aparecer
flor del aire ternura de las hojas
dónde estabas mientras votaban las mentiras
y los dedos daban crédito al perfil
de las monedas
dónde estábamos cuando el humo nos llevó
y las horas se rompieron al sonar
dónde estaba yo cuando nos cruzamos
en la misma calle
y viajamos por los mismos cristales
hacia la misma estación
hoy sólo tenemos la edad que nos resta
para estar juntos
el aire brevísimo el verde fugaz
basura en la oficina
turistas en el promontorio
las últimas horas del mar
hoy sólo tenemos las palabras que podemos
decirnos al oído
sólo el alba de tus ojos y el día
de nuestros rostros para estar unidos
sólo el tiempo de nuestras manos
con su motor
afligido y con la nota
del zorzal en las ramas y la lluvia brillante
para toda la vida




Palabra de poeta


viernes, 17 de abril de 2009

LOS 120 AÑOS DEL NACIMIENTO DE CHARLOT

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.
Charles Chaplin



Charlot, es decir Charles Spencer Chaplin, nació el 16 de abril de 1889, en Londres. Pero qué decir de Charlot, solo verlo, solo seguirlo, solo perdernos con él para imaginarnos luego vivos de tanta risa en el corazón de la humanidad.

Esa risa que nos regala y que trasciende las cosas banales, le da identidad a todo objeto cotidiano tocado por el ser humano, le da permanencia a sus rastros.

Su presencia en el mundo del cine es la manifestación de esa clase de alegría que mueve diariamente al mundo entero, para que no se caiga de pronto en un tramposo agujero negro.



Brilla Charlot después de 120 años para siempre


jueves, 16 de abril de 2009

ORQUESTA SINFÓNICA DE YOUTUBE EN EL "CARNEGIE HALL"

El público que asistió ayer al legendario Carnegie Hall de Nueva York ovacionó a la Orquesta Sinfónica de Youtube, compuesta por 96 músicos de 33 países, cuyas edades fluctúan entre 15 y 55 años de edad. La selección se le encomendó a Michael Tilson Thomas de la Orquesta Sinfónica de San Francisco (California), e incluyó 3 mil audiciones de músicos de 70 países que enviaron su propuesta desde diciembre del año pasado.

El programa tuvo obras de Bach, Mozart, Brahams, Villa Lobos, Wagner, Debussy, Tchaikovski, entre varios compositores monumentales, además de la Sinfonía Internet Nro. 1 "Eroica", creada especialmente para esta presentación por el músico chino Tan Dun.

Tan Dun ganó un Óscar en el 2000 por la banda sonora de la película "El Tigre y el Dragón" y empleó campanas de bronce de 2 mil 400 años de antigüedad, un tesoro nacional de China, para componer el telón musical de fondo para la entrega de las medallas en los útimos juegos olímpicos, celebrados en su país.



Youtube sale de internet para llevar la música






Sinfonía creada por Tan Dun para seleccionar a los músicos





Esta es una interpretación realizada por la Orquesta Sinfónica de Londres.

Más información en la web de la Orquesta Sinfónica de Youtube.

SOBRE RÓGER SANTIVÁÑEZ

El escritor Reinhard Huamán Mori ha escrito en el blog "Ginebra Magnolia" un interesante texto sobre "Labranda", el poemario de Roger Santiváñez que marca el punto de llegada y el comienzo de una nueva etapa en la obra del poeta peruano.



Santiváñez neobarroso


Entre los principales rasgos que presenta la estética neobarrosa destaca su compleja armazón sintáctica, orientada a la búsqueda de una particular musicalidad en base a la anexión sonora de vocablos, en el que esencialmente predomina el sentido fonético del verso sobre la significación lógica y semántica. Si bien esta poesía plantea una lectura artificiosa e intelectual, cabe señalar que algunos de sus mejores representantes han podido trascender aquella sesuda frigidez, como José Lezama Lima, Néstor Perlongher o José Kozer. Entre estos autores, es preciso mencionar al piurano Roger Santiváñez, cuyo último poemario, Labranda, privilegia el aspecto musical de la palabra, característica que observamos también en su anterior entrega, Eucaristía, de 2004.

Estructurada en cuatro secciones, de acuerdo a las estaciones del año, la publicación toca diversas temáticas ya clásicas de la poesía universal: el amor, la muerte, la historia, el erotismo o la identidad. Sin embargo, lo que singulariza a Labranda es la manera de asociar los vocablos, obedeciendo a una correlación rítmica. Por ejemplo, en el poema que titula el libro encontramos: “Retornas sur los sures / Soñados leche azur zurita / Azul solita en tu blue-jean”; y también: “Entreluces luces rosada rosa lozana”. Asimismo, en «Piscina Roberts» leemos: “Increado sol cercado por la / Nube callada canta ligero / Venero venerado en su solo / Esplendor infinito danzak rock”.

Nos damos cuenta, entonces, que las palabras se suceden como olas en constante movimiento, sin restringirse solo al uso de expresiones castellanas, sino que van más allá de los límites para encontrar la precisa musicalidad que exige el poema. Así tenemos: “Blanco irisado manto cubre la ubre / Del mundo umbría umbrella de la / Mía sorella en el solsticio agonizante” («Inter Densas»); o “Estrellas yendo más lejos levemente / Hacia tumba jatun-runa running / Pura por su corazón serrano sana” («Piurensis Solis»).



Para segir leyendo haga click aquí.

Más sobre el poeta, en: Lectura de un río: Alrededor de la música de Roger Santiváñez.

miércoles, 15 de abril de 2009

NUESTRA SEÑORA DE LAS NUBES



En la obra de teatro Nuestra Señora de la Nubes, la memoria juega al olvido, la pérdida al encuentro, el adiós al primer día. En un tiempo y espacio imprecisos dos exiliados se encuentran y se vuelven a encontrar como si nunca se hubiesen alejado.

Si quieren saber más y seguramente sí quieren saberlo, vayan a verla. Se estrena este viernes 17 de abril en la “Casa Teatro Racional” (Calle Balta 170, Barranco, a media cuadra del ex Óvalo Balta). Eduardo Adrianzén, quien nos cuenta esta buena noticia, anuncia que la temporada será del 17 de abril al 30 de mayo.

No se la pierdan, los viernes habrá funciones a las 9 p.m, mientras que los sábados estas serán a las 8 y a las 10 p.m.

Arístides Vargas, prestigioso dramaturgo nacido en 1954 en Córdova, Argentina, es el autor de la obra. El dramaturgo vive desde los veintiún años en Ecuador, adonde llegó como exiliado. Es uno de los fundadores en los años ochenta junto con Susana Pautaos y Charo Francés, de Malayerba: una de las agrupaciones teatrales más importantes de América Latina. *

Entre sus obras destacan textos como: Jardín de pulpos, Nuestra Señora de las Nubes, La edad de la Ciruela, Pluma entre otras. Ha sido traducido y editado en Estados Unidos, Alemania, Brasil, Francia. Entre las obras premiadas están: Entre Marx y una mujer desnuda, Mejor guión cinematográfico en Trieste, Nuestra Señora de las Nubes, mejor obra del festival de la Habana (2002); La edad de la Ciruela, mejor texto de Portoalegre Brasil (2005); La razón Blindada, mejor obra y mejor puesta en escena en Huelva España (2005).

El director es Franklin Dávalos Ron, actor y bailarín ecuatoriano nacido en Quito en 1983, quien vive en el Perú desde el año 2001. Ha trabajado como actor con distintos directores del medio teatral y televisivo. En el teatro trabajó especialmente con Diego la Hoz, con quien integró Espacio Libre Teatro durante siete años. En la actualidad forma parte de la Asociación Cultural Teatro Racional, junto con Eduardo Adrianzén y Claudia Sacha.

El elenco de Nuestra Señora de las Nubes es de primera: está el notable Mario Velásquez junto con los talentosos Nidia Bermejo, Robert Sifuentes y Patricia Barreto. La Señora de las Nubes nos espera, aquí abajo en pleno Barranco, con los pies sobre la tierra. Como para no olvidarlo.


*La foto del autor proviene de Google.

lunes, 13 de abril de 2009

LA MUERTE SEGÚN MARIO RIVERO

Mario Rivero, a sus setenta y cuatro años, nos ha dejado de repente para recorrer otras urbes. Nacido en Envigado, población vecina a Medellín, vivía desde hace cuarenta años en la capital colombiana, en donde él sorprendió a la muerte y no la muerte a él. Murió un domingo de Ramos, para que la poesía renazca. Murió para abolir el azar y dar testimonio de su permanencia.

Cantante de tangos, actor de teatro, vendedor de libros (que es otra forma de actuar y por qué no de cantar tangos) recorrió libremente Centroamérica, Sudamérica y Europa buscando un destino: su destino era ser poeta, poeta en cuerpo y alma, poeta de mútiples formas y colores, de todas esas calles y personajes del mundo que tanto amó y tanto cantó.

En 1966 publicó su libro emblemático “Poemas urbanos”, con el que dio inicio en Colombia a la llamada poesía urbana, cotidiana, de ese día a día que conforma la totalidad de la presencia del ser humano en el tiempo.

En 1972, con sus amigos Aurelio Arturo, Fernando Charry Lara, Giovanni Quessep y Jaime García, publicaron la prestigiosa revista “Golpe de Dados”. Rivero, además de poeta, fue crítico de artes plásticas para diarios y revistas.

Recibió, en 1972, el Premio Nacional de Poesía "Eduardo Cote Lamus" y en el 2001 el Premio Nacional de Poesía "José Asunción Silva".


Entre sus obras destacan, además de “Poemas urbanos”: Noticiario 67” (1967), “Y vivo todavía” (1972), “Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar” (1973), “Los poemas del invierno” (1984), “Mis asuntos” (1986), “Vuelvo a las calles” (1989) y “Del amor y su huella” (1992).



POEMAS DE MARIO RIVERO


Motivos del día


Mario me llamo
soy mordisco al aire
soy un husmea-cosas
soy un cuenta-cosas
Todas las mañanas
siento la hoja de barba
y la caricia del agua
cuando en el piso de arriba
posiblemente
un hombre y una mujer
yacen abrazados
El la tiene en sus brazos
medio adormilada
mientras oriento mis paso
hacia el día
Digo mentiras inútiles
y verdades inútiles
Converso con los ancianos
que descansan en la hierba
o sobre los pedestales
de los héroes
Con el buhonero
que vende transistores
o lentes para que alguien se esconda
Con las nucas
que en los colectivos
se apoyan sobre el hombro
del vecino
Con los huéspedes de las buhardillas
y las de los cuartos
de las casas coloradas
con rendijas
que miran a los árboles
Llego hasta el apartado
esa ventanita al mundo
abro una carta
que tiene una estampilla
de los mares del sur
donde los pescadores
tiran varios días sus arpones
hasta dar caza al tiburón
entre espumas de sangre
Voy al parque
y violo una naranja
para no mirar a una colegiala
que hace su colección
de hojas de otoño
Soy bachiller en lentos
amaneceres en los puentes
Todos mis recuerdos
tienen el leve brillo
de una joya perdida
aunque hay momentos
que merecen repetirse
Soy un husmea-cosas
soy un cuenta-cosas
un cero grita bajo mis zapatos.



Poemita


Tuve un pequeño pájaro
que cantaba para mí cada día
cuando el alma se estaba entumeciendo
y descarrió su vuelo.
Tuve una pequeña moneda de oro
hecha en los siglos anteriores
-y sin equivalente-
y la perdí en la arena.
En un lejano viaje
encontré una pequeña rosa -no corriente-
-sin con qué comparar-
pero otro peregrino la quebró de su tallo
y la prendió en su ojal.
¡Ah pequeña rosa
pequeño pájaro
pequeña moneda!
¡Qué fácil para alguien como yo morir!




Tango para "Irma la dulce"


Aquí estuvo
sacudida por el manoseo de las habladurías y los despertadores
Aquí estuvo demasiado triste en el final
Las palmas bajo la nuca y el pelo desparramado agreste
/como barba de coco
mirándolo todo con simpleza y admiración
"cómo se ve que tú eres escritor" me dice
a mediavoz en la tiniebla de un cuarto con ginebra estéreo
y flores de plástico de todos los colores
Allí figuraban y no podían faltar claro está
Sosa Beny Moré Gardel
los clásicos del tango y del bolero
y los otros
los Mozart y los Beethoven de siempre
en fin todo eso que uno no ha aprendido a sentir
pero que sí parece
lo único verdaderamente pulcro
adecuado
para evadir la brutalidad de los sucesos
Yo estaba lejano triste tratando de animar
falazmente
la cansada sangre en las venas
y ella ancha casi tapando la cama
funcionando soberbiamente
con lo que se podría llamar su belleza
o sea "su verdad"
una cosa hecha de calor-poder-y-fuerza
un desbordamiento
como una yegua blanca con sus patas traseras
bien abiertas
que se vuelven plateadas y empiezan a brillar
en un cabrilleo de luces
inestable
una rendija de luz en la persiana
que sube por sus piernas e impone a su cuerpo
una lividez de avena
y todo todo perdiendo la certeza y la eternidad
como si la luz estuviera de veras inventando
una forma nueva
ya en la noche se había acabado
ella puso su mano en mi cara y dijo "soy una mujer
/cansada"
tan grata su mirada que me sentí ablandado
sin luchas
quise adelantarme empujar la persiana
admitir la franqueza del día
la circuntristeza
romper el espejismo el sortilegio engañoso
"por qué hablas así gatita esas son las cosas que dicen
las intelectuales neuróticas"
"lo sé pero créeme que hablo completamente en serio"
y luego como la cosa más natural del mundo
"sé que el error está en mí misma"
llama "error" a su vida
y me contó de su marido músico
mafioso
chupando la trompeta como si fuera marihuana
hasta la madrugada
"no, no es un programa estar sola todas las noches no creas"
y continuó hablando y vistiéndose un sostén modelo
/televisión y un liguero negro
y diciendo que "qué barbaridad" y que "qué tontería"
como respuesta a una pregunta conocida
a una inquisición cifrada
"sí creo que así es lo mejor"
agrega
"no hay complicaciones ni números de teléfonos, ni cartas
de amor ni nada"
"me gusta la vida libre el cambio"
le digo
"le tengo un horror sagrado a las posesiones
y ahora ya sabes mi nombre y donde vivo para que se empiecen
a amarrar los nudos
para que todo se empiece a terminar"
Y le invento una historia mediocre
profundamente provinciana
o de la literatura considerada como la coartada perfecta
ella no lloró ni se rió
miró melancólicamente
frente a sí como si hubiera un vacío
evidentemente no conocía ni a yago ni a otelo ni a "chéspier"
y ni siquiera a maupassant
y esta ignorancia la conducía hacia la niñez
dulcemente
"El mundo es así" concluyo
como si ya me estuviese yendo lejos
de un modo gentil y frío
y termino con un instantáneo "la gente"...
es la vaga indecisa palabra
en la que le he decretado
de pronto su fin
Afuera en la tiembla-luz
las casas cerradas envueltas en un vapor esmerilado
un postigo
que se abre como un párpado y que luego se cierra
intenta tocar de nuevo
su ombligo oloroso sus teticas apretadas forradas
bajo un dique
de botones y flecos
tratando de inventar el gesto la actitud la palabra
que diluya en un aire amable casual
la tristeza largalargalarga de pozo ciego
el encantamiento muerto
Pero hay que irse no podemos esperar demasiado
se cubrió con los vidrios oscuros
alta lejana va yéndose
con su olor ruda-y-sal bajo las axilas del suéter
con su carne viva templada bajo la piel
con el amor...
"Llámame cuando quieras" me dijo a modo de despedida
sobre los árboles con hojas de pelusa plateada
comenzaba un cielo azul-bandera...



La calle


Esta calle mi calle
se parece a todas las calles del mundo
uno no se explica por qué
suceden tantas cosas en un minuto
en una hora en doce horas
desde que el sol preña la tierra
Tiene puertas como bocas sin dientes
Las mujeres se asoman a las ventanas
y miran tan lejanamente...
Sobre un alambre en el que los días
hacen equilibrio cuelgan a secar
medias camisas y pantalones rotos
Tres mujeres con cara de pocos amigos
esperan el bus. son modistillas
que van a los talleres de la ciudad
a coser su miseria con una aguja de oro
La beata de enfrente
acaricia con uvas a un gato lustroso
y le dice "my darling"
mientras un estudiante regresa
a su cuarto de hotel
donde la cama en actitud de mujer pariendo
espera su saco de huesos
y colgado en la pared con una cinta
el retrato de la novia
que se ahorcó en sus trenzas
y ya tiene dos hijos parecidos
a su marido el boticario
Al final de la calle está la casa
del farolito rojo
a donde van prostitutas niñas
con pelo color de miel
y senos como dos monedas de centavo frías
Esta calle mi calle
se parece a todas las calles del mundo
se ven éstas cosas y otras cosas...



Un tango de Gardel para Mario


domingo, 12 de abril de 2009

GAROTA DE IPANEMA

En 1962, Vinicius de Moraes, el legendario poeta y músico brasileño escribió “Garota de Ipanema”, irresistible homenaje a una impresionante mujer que solía pasar dariamente camino a la playa de Ipanema (Río de Janeiro) frente al bar Veloso, que entonces frecuentaban el autor y quien le puso música a la letra del poeta, el también genial artista, Tom Jobin. De Moraes tenía cincuenta años, Jobim, treinta y cinco. Dicen que antes de componer la canción, ambos levantaron sus vasos de whisky y conjuraron todos los poderes del universo para inmortalizar a la divina garota. Cuando la canción tuvo la fama que su calidad y su acogida le brindaron, de Moraes reveló que la musa se llamaba Heloísa Eneida Menezes de Paes Pinto. Es incuestionable, que “Garota de Ipanema” es una de las mejores melodías que la bossa nova le ofrendó al mundo. Con el tiempo la canción superó a la realidad y el bar Veloso pasó a llamarse Garota de Ipanema, mientras que la calle Montenegro, donde se ubica, fue rebautizada como Vinicius de Moraes. La canción junto con otras interpretaciones musicales ya se encuentra en Lima en un CD que reúne por primera vez a dos grandes de la música: Roberto Carlos y Caetano Veloso. A continuación una muestra de un concierto que tuvo lugar en el 2008, en el "Teatro Municipal de Río de Janeiro". Y también, como no, una intepretación histórica de Vinicios de Moraes y Tom Jobim.



Letra


Olha que coisa mais linda
Mais cheia de graça
é ela menina, que vem e que passa
Num doce balanço a caminho do mar

Moça do corpo dourado
Do sol de Ipanema
O seu balançado é mais que um poema
é a coisa mais linda que já vi passar

Ai! Como estou tão sozinho
Ai! Como tudo é tão triste
Ai! A beleza que existe
A beleza que não é só minha
E também passa sozinha

Ai! Se ela soubesse que quando ela passa
O mundo interinho se enche de graça
E fica mais lindo por causa do amor

Só por causa do amor...


Interpretan Roberto Carlos y Caetano Veloso






Vinicius y Tom Jobin



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sábado, 11 de abril de 2009

MORIR EN MORO



Circula en librerías “Soberanía y transgresión: César Moro” (Universidad Ricardo Palma, Editorial Universitaria), libro en el que Mariela Dreyfus reúne cuatro ensayos en torno a la vida y la obra de uno de los mayores poetas peruanos. Motivo suficiente para recordar al protagonista de una de las aventuras literarias más radicales de la historia de la literatura.




Siempre que vuelvo a observar la senda poética asumida por César Moro, a seguir sus palabras con la misma actitud de quien va a ser sorprendido por una nueva mirada, me siento perdido de antemano; me siento felizmente derrotado, porque siempre encuentro esa nueva mirada, ese nuevo refugio para estos días actuales de falsas rupturas, de vanguardias trasnochadas, de idealismos de moneda, donde los únicos valores son los que se cotizan en la bolsa.

Seguir el camino de Moro es desandar nuestro camino, es perderse en esos ríos antiguos de los bosques, donde los cazadores brillaban en las noches como el fuego que los acompañaba. Porque Moro nos miente, y nos miente porque se atreve a hablarnos con la verdad desnuda entre sus manos. En su fragilidad, yace la bestia más humana, y por eso el hombre mismo vuelve a su naturaleza auténtica, a su originalidad.

Moro siempre fue otra persona: el artista abierto a múltiples formas estéticas. Vino al mundo con el nombre de Alfredo Quíspez Asín, pero a los veintitrés años adoptó el nombre de César Moro, tomado de uno de los personajes del escritor español Ramón Gómez de la Serna.

La primera parte de su historia en el Perú hasta que marchó a París, habla ya de una sensibilidad exquisita, de unos trazos firmes en pintura, de unos poemas donde la pasión aún no encontraba su forma, pero que tenía por aliada a la belleza y al amor, sobre todo al amor. Por eso nadie como Moro para amar y defender lo que amaba firmemente, como la poesía. A continuación una muestra, en la que habla del poeta José María Eguren y despotrica contra el vate Chocano en plena época del presidente Augusto B. Leguía:

“Eguren fue el Poeta, en su acepción de ser perdido en las nubes, de no tener nada que decir, ni hacer, ni ver fuera de la poesía. Cosa insólita entonces y ahora: jamás bregó en la política. ¿Cómo hubiera podido bregar en la política con su candor de ángel desterrado, con su timidez de niño que llega tarde al festín?” (…) “Su ambición era más alta que las pueriles tentaciones realizables, más real que la corona de histrión en laureles de oro que ofrecieran públicamente a José Santos Chocano (…)”.

Absoluto amor

Este es Moro, implacable en sus palabras y excesivo en sus hechos: en 1925 partió a París para abandonar “la calma monótona del charco natal”. Una vez allá, se encontró con Alina de Silva, su amiga de infancia, quien fue su Beatrice por los rumbos inesperados del entonces centro del mundo cultural. Alina estaba casada entonces con Alfonso de Silva, el músico peruano al que Vallejo dedicó su célebre poema “Alfonso: estás mirándome, lo veo” que aparece en “Poemas humanos”.

En Francia, Moro quiso hacer realidad uno de sus antiguos sueños: convertirse en bailarín de ballet, pero la estrechez económica y una pleuresía lo dejaron fuera de su sueño. En estas circunstancias, el poeta vuelve con todas sus fuerzas la mirada hacia el surrealismo, cuya presencia había tomado por asalto la atmósfera parisina y bebe de sus fuentes y sus vastos océanos de palabras. Con Alina conoce a personalidades determinantes de este movimiento, como Bretón, Péret, Eluard y Dalí.

El surrealismo, ya lo he dicho de paso en algún otro texto, no sólo fue una corriente artística que iluminó el siglo XX y que llevó al fenómeno vanguardista hasta sus últimas consecuencias. El surrealismo fue el hallazgo de un antiguo río que atraviesa las extensiones de este mundo desde sus orígenes; un río que trae las noticias del pasado, el presente y el futuro. Un punto de contacto del ser humano con los demás seres humanos y con el cosmos. Lo que llamamos vuelo poético, locura, ir más allá de lo establecido está sin duda presente en el surrealismo. Es la chispa que enciende los mares apagados, las estrellas anémicas, incluso, a las pasiones desbocadas les da luz propia, las hace discurrir en horizontes amables y definitivos como el encuentro de la soñada coherencia, de la que hablaba entre nosotros el poeta Luis Hernández.

Y al no ser una corriente, ni una escuela, está presente en cada expresión artística como una puerta abierta, como un instrumento de conocimiento y de sensaciones. No existen los surrealistas, todos de alguna forma lo somos, como somos humanos la mayor parte de las veces. Humanidad y raíz; cuerpo y huella, descubrimiento permanente de nosotros mismos y de los demás. Estoy hablando de lo que puede denominarse un “surrealismo natural”, “per se”, esencial.

En 1928, como lo señala Mariela Dreyfus, Moro decide acercarse a los integrantes del movimiento surrealista. “Acercarse es el mejor verbo que ilustra la actitud de Moro hacia el surrealismo pues obligado a guardar cierta reserva respecto a su orientación sexual, no siempre pudo funcionar en París como un verdadero miembro del grupo".

Moro intuye, percibe las posibilidades del surrealismo, planteado como corriente en los años veinte, visiona sobre su fuerza creativa y sus posibilidades como camino de búsqueda y encuentro estético. Por eso se adhiere en cuerpo y alma al surrealismo, y al hacerlo lo asume como un feroz apostolado, como exageración tímida y temerosa, como una vía de liberación a través del arte como un absoluto, como cuestión de vida y muerte.

“Moro ingresó al surrealismo convencido de estar ante un movimiento capaz de responder a sus requerimientos artísticos; a su inquietud por crear nuevas formas de representación; el lenguaje –los lenguajes- aptos para liberar al individuo de su condición, de lo absurdo y limitado de su destino”, señala Dreyfus.

Sin embargo, incluso en el movimiento, es decir, en el surrealismo etiquetado y con logo (no en el surrealismo natural), Moro sufrió su condición de extraño debido a su homosexualidad. Escritores como el fundador de la corriente, André Bretón, sólo concebían una relación de amor entre dos géneros opuestos, pero no de otra manera; por eso mantuvieron sospechosa distancia. “El deseo es motor” era excluyente; la diosa blanca, la inspiración, el impulso del surrealismo estaba basado en la mujer como ideal estético y no en otro hombre.

Bretón había dicho que sólo la poesía salvaría al mundo de sus mezquindades y lo haría “dueño de su destino”, pero se había olvidado hablar del destino de Moro. “En todo caso –agrega Dreyfus- Vargas Llosa y Coyné afirman que la apertura con que Moro solía manifestar su orientación sexual fue vista con suspicacia por Bretón y de algún modo dificultó su integración total al movimiento”. En todo caso, los surrealistas mantuvieron en aquella época una polémica constante sobre el tema, que no llegó a agotarse.

En respuesta, Moro “emprende la construcción de un personaje de sí mismo, que asume consigo la lucidez y el vértigo, la violencia y la ternura, el vacío y la plenitud. Este yo es un proscrito, un disidente, un tránsfuga”, apunta Dreyfus.

“No renunciaré jamás al lujo insolente al desenfreno suntuoso
de pelos como fasces finísimas colgadas de cuerdas y de sables
Los paisajes de la saliva inmensos y con pequeños cañones de plumas-fuentes”
(…)
“No renunciaré jamás al lujo primordial de tus caídas
vertiginosas oh locura de diamante” (César Moro).

Viaje hacia la noche

El personaje que Moro asumirá a lo largo de su vida está ya constituido. Posteriormente, en 1933, deja París, con destino a Londres, y desde allí regresa por primera vez al Perú. Aquí entabla amistad con otro grande, Emilio Adolfo Westphalen, quien será su aliado incondicional en la poesía y su cómplice en las manifestaciones surrealistas con que Moro golpeará la modorra de esta Lima pacata, Lima la Horrible como el la nombró.

Su etapa de mayor creatividad será en México, adonde tuvo que llegar obligado por dificultades de orden político ocurridas en Lima. En la capital azteca, hay una mayor proximidad con Bretón (a este le escribe incluso un poema) y mantienen una camaradería literaria más estrecha, para impulsar allá el movimiento surrealista. Es en México donde Moro escribe el primer poema de lo que más tarde serían los textos de “La tortuga ecuestre” y conoce a Antonio A. M., quien sería el gran amor de su vida y el motor del deseo que hará explosionar de belleza a las palabras, en sucesivos libros de amor y muerte.
Mientras tanto conoce a intelectuales y artistas como Xavier Villaurrutia, Carlos Pellicer, Salvador Novo, Gilberto Owen y Leonora Carrington, entre otros, al tiempo que envía a Lima para su publicación en “Las moradas”, la prestigiosa revista dirigida Westphalen, “Viaje hacia la noche” uno de sus mejores poemas en español.

Hay personas que una vez que han alzado vuelo en otros territorios, no deberían volver al Perú, porque aquí existen demasiadas “razones” para cortar alas y esconder los vientos. Al respecto, conozco muchos casos trágicos: Moro fue uno de ellos, un lamentable caso en el que la incomprensión que lo rodeaba, los oficios denigrantes que tuvo que padecer para sobrevivir y su genialidad incomprendida, terminaron por mellar su salud y llevarlo a la muerte.

Sólo después de su fallecimiento (1957), por el impulso vital de su amigo André Coyné, verá la luz su libro capital, “La tortuga ecuestre y otros poemas”, así como “Amour à mort” y “Los anteojos de azufre”. Tengo en mis manos la primera edición de “Los anteojos de azufre”, abro una pagina al azar, y leo: “Ultima referencia al Surrealismo, como expresión no exclusiva de un grupo, sino de todo realismo mágico, de toda insurrección de lo “maravilloso” contra la tiranía trisecular de la “razón”, pura o práctica. Surrealismo en la acepción que nos atañe de la palabra, en cuanto admitimos la equivalencia perfecta, en un plano mítico de los 3 substantivos: Poesía, Amor, Libertad”, que escribe André Coyné a su amigo muerto. Y luego veo a Moro despertar con estas palabras:

“Los ojos de aquel que despierta llevan aún, al borde de las pupilas, las lentejuelas doradas del sueño. Se posan blandamente con la lentitud de flores submarinas, agitadas por débil corriente, sobre la realidad envolvente-ambiente, todavía no reconocida, apenas identificada, y cuya inercia es aspirada por los innumerables e invisibles capilares del espíritu. Es uno de los momentos privilegiados de la vida”.

Sí, lo es. Porque leer a César Moro siempre es un momento privilegiado.



(De “Contra Señas)





Viaje hacia la noche



Es mi morada suprema, de la que ya no se vuelve
Krishna, en el Bhagavad Gita


Como una madre sostenida por ramas fluviales
De espanto y de luz de origen
Como un caballo esquelético
Radiante de luz crepuscular
Tras el ramaje dense de árboles y árboles de angustia
Lleno de sol el sendero de estrellas marinas
El acopio fulgurante
De datos perdidos en la noche cabal del pasado
Como un jadear eterno si sales a la noche
Al viento calmar pasan los jabalíes
Las hienas hartas de rapiña
Hendido a lo largo el espectáculo muestra
Faces sangrientas de eclipse lunar
El cuerpo en llamarada oscila
Por el tiempo
Sin espacio cambiante
Pues el eterno es el inmóvil
Y todas las piedras arrojadas
Al vendaval a los cuatro puntos cardinales
Vuelven como pájaros señeros
Devorando lagunas de años derruidos
Insondables telarañas de tiempo caído y leñoso
Oquedades herrumbrosas
En el silencio piramidal
Mortecino parpadeante esplendor
Para decirme que aún vivo
Respondiendo por cada poro de mi cuerpo
Al poderío de tu nombre oh poesía

Lima, la horrible, 24 de julio o agosto de 1949.



Leer más poemas de Moro.

CANTARES DE VALLEJO


En el marco del "Homenaje Internacional a César Vallejo", la música mostrará su gran poderío. Más vigentes que nunca, un total de catorce poemas de uno de los gigantes de nuestra poesía serán interpretados por "Los Liendo", quienes a través de diversos géneros musicales peruanos nos harán sentir que, hoy más que nunca, todos llevamos a Vallejo en la sangre.

La actividad tendrá lugar el próximo miércoles 15 de abril, a las siete de la noche, en el Centro Cultural "Ccori Wasi" (Av. Arequipa 5198, Miraflores). Ahí nos vemos.

jueves, 9 de abril de 2009

LAS SIETE PALABRAS


Qué equilibrio! Ni una sola nota de más ni de menos que las necesarias. ¡Perfección absoluta! ¡Maravillosa!”, dijo el músico español Manuel de Falla (1876-1946) sobre “Las Siete Últimas Palabras de Nuestro Salvador en la Cruz” de Franz Joseph Hayn (1732-1809).



La obra orquestal fue compuesta en 1786 por encargo de un sacerdote mexicano afincado en España. Ayudaría, para su ceremonia de meditación, a los miembros de una comunidad llamada la Hermandad de la Santa Cueva.

El resultado, sin embargo, fue más allá de ese fin y se convirtió en una de las composiciones religiosas más importantes, no sólo del clasicismo, sino de todas las épocas musicales. Respecto de esta composición se han realizado varios arreglos, entre los que destacan el efectuado para cuarteto de cuerdas.

Existen también versiones para piano, así como para coro y orquesta. El propio Haydn terminó en 1801 una para coro, solistas y orquesta, que se conoce como la versión de oratorio de Las Siete Palabras.

Además de la muestra que podrán ver a continuacición, les recomiendo la versión para orquesta de “Le concert des nations”, que dirige Jordi Savall. Se trata realmente una joya de inspiración y reflexión (pueden encontrarla en www.diverdi.com). En el Perú la pueden encontrar en Palco SAC, de nuestra querida amiga y musicóloga Rossana de Bucceli (Miraflores, Lima, esquina Jorge Chávez y Comandante Espinar).







Coro de cámara de Smolny cathedrale (director de arte V.Begletsov). Orquesta de Ermitage (director de arte S.Sondetskis). Registro de un concierto sobre 04.04.2008.

Les recomendamos también visitar: Medici.tv

BASHO




"No sigas las huellas
de los antiguos, busca lo que ellos buscaron"


Matsuo Basho (1644-1694)

SEMANA SANTA: “DIOS” DE CÉSAR VALLEJO




Dios

Siento a Dios que camina
tan en mi, con la tarde y con el mar.
Con él nos vamos juntos. Anochece.
Con él anochecemos. Orfandad...

Pero yo siento a Dios. Y hasta parece
que Él me dicta no sé que buen color.
Como un hospitalario, es bueno y triste;
mustia un dulce desdén de enamorado;
debe dolerle mucho el corazón.

Oh, Dios mío, recién a ti me llego,
hoy que amo tanto en esta tarde; hoy
que en la falsa balanza de unos senos,
mido y lloro una frágil Creación.

Y tú, cuál llorarás... tú, enamorado
de tanto enorme seno girador.
Yo te consagro, Dios, porque amas tanto;
porque jamás sonríes; porque siempre
debe dolerte mucho el corazón.



De: Los heraldos negros

Audio: http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=246&p=César%20Vallejo&t=Dios&o=Fernando%20Díez%20de%20Urdanivia

ERNESTO CARDENAL GANA PREMIO PABLO NERUDA 2009




UNA VOZ DONDE LOS PUEBLOS PERDURAN


El poeta y sacerdote nicaragüense, Ernesto Cardenal fue proclamado hoy por unanimidad ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2009, reconocimiento creado en el 2004 con ocasión del centenario del nacimiento del poeta chileno.

Nacido el 20 de enero de 1925 en Granada (Nicaragua), Cardenal ha bebido de las fuentes anglosajonas y les ha inyectado el valor primordial de la poesía americana. El autor de “Oración por Marylin Monroe (1961) ha apostado firmemente por una poesía exteriorista, pero no ha negado nunca la presencia de lo esencial en la poesía, es así que es un notable promotor de la poesía primitiva, la poesía del origen de los pueblos americanos.

Religión, magia, invocación al cosmos discurren como ríos interiores a través de la objetividad de su poesía, en una especie de eterno retorno en el que no sólo transcurren etapas de la historia, sino que también están presentes elementos anteriores a ella.

En su libro “Poesía primitiva” (1979) cita a Mary Austin: “Uno puede regalar un canto a un amigo, o legarlo a la tribu al morir; o uno puede morir sin haberlo cantado a nadie más que a su Dios”. Cardenal escogió legar su canto a la tribu y expresar así su vasto amor por la humanidad.

Este premio constituye la más alta distinción que Chile le concede a un poeta iberoamericano, “cuya obra posea una dimensión universal y contribuya al diálogo cultural entre los pueblos”. En esta edición, el jurado estuvo compuesto por chilenos Carmen Berenguer (Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2008) y Óscar Hahn; por los poetas y ensayistas Jorge Boccanera, argentino, y Juan Gustavo Cobo, colombiano; y Selena Millares, académica de la Universidad Autónoma de Madrid.
De acuerdo con el acta, el galardón se le ha concedido a Cardenal por haber logrado “remozar la tradición occidental clásica aplicándola a la actualidad contemporánea, su interés y preocupación permanente por los pueblos originarios de este continente y por su compromiso político", entre otros puntos”.

Es un homenaje –según se señala- “a una obra plena, de muchos registros y a un país que puede enorgullecerse, como Chile, de sustentarse y perdurar gracias a la voz de sus poetas, que traspasan la historia y ofrecen un rostro nuevo a los nuevos lectores de cada día".

Cada año, el Jurado del Premio Iberoamericano de Poesía "Pablo Neruda" se reúne para elegir al poeta ganador de este importante galardón, quien recibe un diploma y la suma de 30 mil dólares. El premio será entregado en julio próximo por la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, al conmemorarse ciento cinco años del nacimiento de Pablo Neruda (12 de julio de 1904).

Obtuvieron antes el premio, el escritor mexicano José Emilio Pacheco (2004); el argentino Juan Gelman (2005); el peruano Carlos Germán Belli (2006); la cubana Fina García Marruz (2007), y la chilena Carmen Berenguer (2008).


Mayor información en http://www.consejodelacultura.cl/portal/index.php?page=articulo&articulo=7110

Poemas: http://www.poesi.as/Ernesto_Cardenal.htm


miércoles, 8 de abril de 2009

POR LA AUTOPISTA DE LAS PALABRAS

El próximo lunes 13 de abril aparecerán en librerías de España las cartas entre Julio Cortázar, su esposa la fotógrafa Carol Dunlop y la traductora serbia del escritor Silvia Monrós-Stojakovic, publicadas por Alpha Decay.


Antes de comentar este hecho, que no es uno más entre las sucesivas cosas que han aparecido tras la muerte del escritor argentino, quiero citar algo que en su momento señalaron el poeta José Ángel Valente y la filósofa María Zambrano. Valente dijo que “la palabra poética es la palabra dicha contra la muerte” y Zambrano que “Lo que diferencia a los géneros literarios unos de otros, es la necesidad de la vida que les ha dado origen”, es decir que “No se escribe ciertamente por necesidades literarias, sino por necesidad que tiene la vida de expresarse”.

Una vez aquí, puedo referirme ya a las cartas que tienen como telón de fondo “Los autonautas de la cosmopista”, una obra que a manera de bitácora escribieron a cuatro manos Cortázar y su esposa, después de haberse embarcado en viaje de treinta y tres días por la autopista desde París a Marsella a bordo de un Volkswagen Combi. Durante el trayecto, que implicaba vivir sin salirse de su destino aparcaron en un total de sesenta y seis lugares (a dos por día) para ser testigos y participar en acontecimientos inusuales, como una especie de primer día en la vida de dos seres que se amaban y que amaban por completo la vida.

En este libro, los autores advierten al lector que este seguirá a los protagonistas “por un camino que comportará jornadas llenas de sol, pruebas de la existencia de la bondad humana, y también de amenazas latentes; donde se comprobará una vez más, para citar a un ilustre zapateador, que cada nube tiene un forro de plata, y donde nuestros valientes expedicionarios descubrirán que a veces es ventajoso no estar en ninguna parte”.

El viaje comenzó en mayo a en 1982, aunque la carta en la que Carol le habla de este acontecimiento a Silvia está fechada en agosto de 1981, con seguridad es una travesura de estos eternos niños juguetones que eran los autonautas de la cosmopista, quienes incluso en medio de la tragedia trataron de jugarle una pasada al destino, le hicieron muecas, le sacaron la lengua, se rieron de él y de sí mismos como si todo fuera una bella y seria payasada.

“La banda de asfalta (sic) hecha para ir de un lugar a otro a máxima velocidad se ha vuelto una cosa casi abstracta , y hasta estamos a punto de preguntarnos, a veces, si no hemos llegado a la inmovilidad total –si no es la autopista y los parkings que se mueven, y no nosotros. Estamos felices, locos, hemos por fin entrado en un espacio que nos da tiempo. Es todo escritura, música, lectura, erotismo. ¿La gente va a creer que teníamos que venir a la autopista para conseguir un poco de paz?”, le escribió Carol a Silvia.

Son palabras contra la muerte porque por aquella época a Cortázar le han detectado Leucemia y a Carol un “pequeño principio de cáncer”, como lo llama ella. A diferencia de su mujer, el escritor ignora lo que le pasa, sigue su camino literario y personal sin las preocupaciones de la enfermedad, y Carol tiene que callarse toda aquella sombra que los rodea a ambos en un mismo y lamentable momento. Sin embargo, Carol tiene suficientes ganas de vivir para confesarle a Silvia: “estoy con una crisis de alegría”.

“Ya avanza bastante el libro, una locura que tendrá fotos, comentarios scientíficos (sic) y cuentos y poemas y lo que venga… Nos divertimos como locos. Los locos que somos”, dijo la esposa de autor de “Rayuela”, para referirse al género sin género de su experiencia por la cosmopista.

Carol se adelantó a Cortázar en el último viaje por este mundo el 2 de noviembre de 1982: “Estoy en un pozo negro –le escribió el narrador a su traductora-. Pero no pienses en mí, piensa en ella, luminosa y tan querida, y guárdala en tu corazón”. Él, por su parte, se dedicó a terminar la obra: “No tengo planes y sólo pienso en terminar el libro que hicimos juntos Carol y yo (…) Se lo debo, quiero que salga, en este momento es mi única manera de seguir junto a ella, hablándole y escuchándola”, le dice a Silvia en una carta fechada el 13 de diciembre de 1982. El libro se publicó en octubre de 1983. Cortázar murió pocos meses después, el 12 de febrero de 1984.


Aquí puedes descargar “Los autonautas de la cosmopista”.

El diario el país ha publicado en su web algunas de las cartas.

lunes, 6 de abril de 2009

LA MÚSICA DE LAS ESFERAS

Hay una pieza de Johann Sebastián Bach que me ha acompañado desde hace años, en diversas etapas de mi vida, con distintos estados de ánimo y durante todas esas veces he sentido la paz, la melancolía, la grandeza del universo cuando los astros están en armonía y hasta de los agujeros negros emergen estrellas del pasado, el presente y el futuro, tan solo para hacer escuchar su música: la música de las esferas que oyó Pitágoras en el silencio de sus ideas allá en la Grecia presocrática y que nos ha seguido hasta estos tiempos, participando siempre en cada uno de los movimientos de la vida.

La pieza de Bach es la sonata Nro. 4 en Do menor/BVV 1017, cuyo Siciliano (Largo) atraviesa desde el reto de existir hasta la plenitud de encontrar un destino, al margen del peligro. El vasto pianista Glenn Gould (25 de septiembre de 1932 – 4 de octubre de 1982), quien ofreció para la posteridad una de las mejores interpretaciones de Bach, se unió con otro grande, el violinista de origen ruso Yehudi Menuhin, (1916-1999), para realizar la memorable interpretación que aquí les dejo como una ofrenda de domingo.






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sábado, 4 de abril de 2009

CONTRA SEÑAS: SANTA LOCURA

Hay algo de ángeles.
Y algo de locos.
Y algo de poetas.
Algo de caer azules
Sobre los mares incoloros.
La noche y su destino.
La luna y su cobijo.
Seco mis ropas al sol de la costumbre.
Para que canten.
Para que sean libres.
Y yo canto”.

(JCDF)


Detrás de la locura, hay un sueño que la realidad quiere matar; hay un perseguidor y un perseguido, un exterminador de palabras y de imágenes que corre detrás de la metáfora humana que nos expresa y nos revela.

Recuerdo las cartas de Vincent Van Gogh a su hermano Theo, su terca vocación artística con la que lograba vencer la esquizofrenia, para trazar sobre el lienzo los colores perfectos de su alma libre; al genial poeta austriaco Paul Celan y a su esposa Gisèle Celan-Lestrange, unidos por un proyecto de poesía y grabados, con el que intentaron transmitir el testimonio de ese otro lado que es igualmente el de todos; recuerdo el final de este encuentro artístico, en las palabras descarnadas que Emil Ciorán escribe en uno de sus diarios: "Anoche, en una cena, me enteré de que habían internado a Paul Celan en una casa de salud, después de que intentara degollar a su mujer”. Recuerdo a Raúl Gómez Jattin gritando la belleza en las plazas públicas, pero advirtiéndole a la gente (que consideraba su hermana) que no se le acercara, por el peligro potencial que él representaba; al peruano Guillermo Chirinos Cúneo, internado quince años en una clínica psiquiátrica, a quien conocí en su casa de Bellavista en el Callao, acompañado de fantasmas, de escaleras y memorias que me rodearon de pronto y paralizaron el flash de la fotógrafa que entonces me acompañaba (en ese reino, la lucidez y la locura marchaban al mismo compás, pero en esa oportunidad nos habló la primera), y recuerdo asimismo los libros autografiados de Leopoldo María Panero, poeta internado reiteradas veces en los sanatorios de la realidad y retornado del infierno, que me enviaba generosamente mi amiga Flor Rodríguez desde Madrid. Por último, recuerdo a ese gigante sobre el que corren todos estos caballos soñados y la piel del mundo susurra o estalla como un canto de sol, recuerdo a Fiedrich Hölderlin vagando alucinado por la vida en busca de Susette, su amor imposible, a quien elevó a la categoría mito poético y bautizó para siempre como Diotima. Y me detengo en Hölderlin porque es el poeta de los poetas y de los artistas, es el santo de la locura: “Pero a nosotros nos toca, a nosotros poetas, / permanecer bajo la tormenta de Dios con la cabeza desnuda, / apresar con nuestra propia mano el rayo del padre / y alcanzarle al pueblo, envuelto en canto, / el don celestial”. Héridos y frágiles, derrotados frente a la práctica implacable de una sociedad que corre a pesar de los demás y también se detiene a pesar de los demás, con pasos que hunden muchas veces la belleza, la verdad y la vida. El loco, el raro es solamente un ser cualquiera, es cualquier cosa: un hoyo aparecido en el camino, tapado en forma constante por mensajes vacuos, basados en irrealidades políticamente correctas; para que nadie se fije en él, para que nadie se descubra en él, para que nadie se fije en nadie. Y podría seguir nombrando a estos ángeles de viento que proclaman la verdad por donde van y que en eso no son ni serán nunca derrotados. Me pongo a su lado por un momento, me sumerjo en los ojos asustados de Hölderlin, en la actitud angelical de Celan, en la mirada de niño de Jattin y me pregunto cómo es posible que el ser humano trate así a la belleza, a la memoria, a la verdad. Quizás el loco es el que más nos recuerda que no estamos solos, y que aún siendo distintos, podemos ser iguales en el mundo. Y esto es lo que más nos asusta. “Ese hombre encantador e insoportable, feroz y con accesos de dulzura, al que yo estimaba y rehuía, por miedo a herirlo, pues todo lo hería…”, agregaba Ciorán en uno de sus diarios sobre el genial poeta austriaco. Porque a Ciorán, el pensador implacable y duro, esta vida lo hería también, y lo hería con saña, con maldad. Esta vida que amamos locamente, y a la que se pretende imponer la endemoniada cordura de la muerte.




Dulce Pontes intepreta “Balada para un loco” de Astor Piazzolla