La tribuna.net de Salamanca publica las declaraciones del escritor mexicano Jorge Volpi (México 1968), quien señala que ya no existe la llamada literatura latinoamericana y que esta etiqueta que unificaba a América Latina, se encuentra ya superada. “La literatura latinoamericana ya no existe, lo que hay son cientos de escritores latinoamericanos, todos diferentes entre sí. Y no hay mucho que lamentar”, dijo en una exposición en España.
“YA NO EXISTE ESO LLAMADO LITERATURA LATINOAMERICANA”
Luis Cadenas
Con una larga disertación sobre cómo las nuevas generaciones ya están liberadas de cualquier etiqueta referente a su región, y un rendido homenaje al desaparecido Roberto Bolaño (al que llegó a comparar en su capacidad para retorcer el lenguaje a Gabriel García Márquez), Volpi dio su opinión sobre una literatura cargada de simbolismo pero que se diversifica. No cree que haya unidad real entre un novelista de Colombia y otro de Argentina, por ejemplo, más allá de lo que un crítico o experto quiera hallar. “Ya no se trata de levantar una torre con esa literatura, sino un holograma de obras que sólo oblicuamente desentrañan, o lo intentan, el gran misterio que es América Latina”.
Definitivamente esta semana es pródiga en actividades literarias, tanto en Lima como en otras ciudades del país. Mañana 29 y pasado 30 de abril, El Cultural de la ciudad de Trujillo será sede del "II Encuentro de Poetas y Narradores del Norte", provenientes de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, La Libertad y Ancash”.
La reunión contará con la presencia de jóvenes poetas y narradores (hasta los 25 años), que según nos hace saber la poeta Dennise Vega Farfán se darán cita “para leer y reflexionar sobre la poesía y la narrativa de cada uno de sus departamentos”.
La entrada es libre como la belleza y el lugar escogido es la Galería de Arte Impromptu de "El Cultural", Av. Venezuela 125 Urb. El Recreo. La cita con este nuevo norte de las letras será a las siete y treinta de la noche. Desde aquí nuestras felicitaciones a todos los participantes.
Este jueves 30 de abril, a las siete y treinta de la noche, en el auditorio de la Casa de la Cultura del distrito de Jesús María(Horacio Urteaga 535), en Lima, Perú, se presentará “Madrid: una ciudad, muchas voces”, antología elaborada a raíz del “I Ciclo de Poesía Hispanoamericana y Española”, celebrado en marzo último en esa ciudad europea. A continuación, una parte del prólogo escrito por el poeta peruano Miguel Ildefonso, quien participará en la ceremonia
POETAS EN MADRID
Prólogo de Miguel Ildefondo
Este lazo poético que reúne a 19 vates contemporáneos de España, Perú, Argentina, Cuba, Chile y México, dentro del CICLO DE POESÍA HISPANOAMERICANA Y ESPAÑOLA, titulado “Madrid: una ciudad, muchas voces”, es la muestra palpable del hermoso fragor de una lengua, la lengua de Federico García Lorca, de César Vallejo, de Alejandra Pizarnik, de José Lezama Lima, de Pablo Neruda, de Octavio Paz. Es también el espejo que refleja, con “airado verbo” (cito una imagen de uno de los poetas antologados), el espíritu vivo de una ciudad cuyo hervor cultural trasciende, hoy más que nunca, toda frontera: Madrid (“rodeada de laurel infinito”, decía Neruda). Y estas son sus voces; voces que pueden hablar con dios en el metro, voces que hacen el amor en una habitación vacía, voces que nacen ante el mágico humo de una taza de café. La poesía es lenguaje y el lenguaje es la casa del ser (Heidegger), y en esta casa encontramos distintos ámbitos en los que reconocemos diferentes tradiciones estéticas, las cuales han guiado cada registro personal. Estas vertientes poéticas son:
Poesía mítica y simbolista. En este grupo hallamos a Nora Alarcón, con una poiesis de los elementos que fluctúan en sus vaivenes temporales o cíclicos: “el viento secaba esas lágrimas/ siguiendo las huellas del reloj”, y en una dinámica con lo concreto: “sumergido en este galope sin estribos/ en un zaino desbocado de vacío”. El poeta Miguel Ángel Gara tiende a la reflexión: “Una sombra caía camino de la casa/ y puede que la sombra deslizándose/ fuera una sombra ajena”; la agudeza en la mirada aproxima lo vasto a lo terrenal: “La/ imaginaria/ forma de una gota/ evaporada y transportada/ del océano aún tibia a la palma/ de la mano, que un ojo imaginario mira/ fijamente”, he ahí el resumen de lo que es este arte. La poesía de Alberto Lauro gira en torno al tema del sentido de la vida; sus referentes son históricos, Delfos: “Cruzar el mar. Perdido en las ciudades. / Pasar entre las brumas la intemperie. / Inerme está el que para siempre escapa/ extranjero hacia la noche de las islas.” O Bizancio: “Un día amanecieron las casas desiertas, / los templos vacíos, / los pergaminos quemados. / El ejército enemigo/ había tomado mejores posesiones.” Juan Soto es un poeta marcadamente simbolista: “Poesía es una antorcha/ Enciende palabras/ Ojos inmóviles/ La ansiosa mirada de la muerte.// Encendido rayo cada verso/ En el naufragio de la noche”, vemos que sus visiones expanden nuestros límites hacia nuevos conocimientos.
Con “La sombra de Sirius”, libro publicado en 2008, el estadounidense W.S. Merwin (Nueva York, 1927) ha obtenido por segunda vez en su trayectoria literaria el Premio Pulitzer en el género poesía.
Considerado uno de los poetas vivos más importantes de los Estados Unidos, Merwin ha merecido otros valiosos reconocimientos, como el Premio Tanner -uno de los galardones más destacados concedidos por la Academia de Poetas de los Estados Unidos-, el Premio Aiken Taylor para Poesía Norteamericana Contemporánea, la medalla Shelley y el Premio Wallace Stevens.
En su poesía ha caminado territorios mitológicos, atravesado la filosofía budista y se ha volcado tenazmente sobre la naturaleza para recuperar los orígenes y defender su vigencia. Una relectura apasionada de la tierra lleva siempre a este poeta a buscar el viento reflejado en el espejo, los mensajes dejados por los movimientos invisibles de los cuerpos celestes, y aquellas zonas de la realidad y la irrealidad en donde la luz es al fin joven y la flor del aire prevalece sobre todas las cosas.
Ha publicado numerosos libros, algunos de ellos son: “Una máscara para Jano” (1952), “Los piojos” (1967) , “El acarreador de las laderas” (1970) , “La lluvia en los árboles” (1988) , “Poemas selectos” (1988) (Premio Pulitzer), “Los cuatro segundos libros de poemas” (1993), “Viajes” (1993) , “Flor y mano: Poemas 1977-1983” (1997) y “El sonido del río” (1999).
Merwin es un destacado traductor del español, actividad a la que se ha dedicado con gran entrega, muestra de esta vocación a prueba de idiomas es la versión al inglés que ha realizado de los “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, de Pablo Neruda.
Poemas que navegan por la tierra plana
VIXEN (fragmento)
cuando ya no seas nada deja que vuelva a verte sobre el muro y antes de que el jardín se extinga y los bosques sean imágenes apagándose en una pantalla deja que mis palabras encuentren su lugar en el silencio que persigue a los animales
GUARDIANES
Lluvia fina escurre por las montañas hacia el sur de mí agrisando el primer mes un pájaro migratorio chilla en la neblina del mediodía junto al peral ladran perros tras muros de lodo retumba el eco campanas de madera quién escucha ocho temores sagrados me vigilan detrás de cada uno está un pórtico de la disolución en el lugar del noveno un cancel abierto cada uno sostiene la punta del cabo de una cuerda trenzada con las ocho costillas del mundo que conduce a través de la puerta sin miedo el cisne se desliza sobre montañas hacia el sur de mí en el primer mes y en la nube blanca pequeños pájaros empiezan a cantar raíces de pelo bullen en los árboles el miedo es un aspecto de los alegres guardianes por el modo en que vine es claro que he estado enamorado de algunos de la que se llama Miedo del Viaje que fielmente me ha guiado tantas veces a la mayoría ni siquiera puedo verlos en el cielo blanco sobre mi cuna viajera cuidándome listos para sostenerme en manos intemporales de nube y vidrio por todo el tiempo que los necesite
LOS TIMONELES
El navegante del día traza su ruta acorde con unas pocas estrellas diurnas que nunca ve salvo como negras estimaciones sobre papel blanco cálculos del presente y aun más allá sobre un solo plano mientras que en el mismo impulso viajero el otro navegante sólo se guía por lo que ve y nombra a cambio de las visiones del día por lo que adivina en el oscuro vacío sobre su cabeza nombra a cambio de lo que nunca ha visto por lo que nunca verá y nunca ve al otro la tierra misma se interpone siempre entre ambos sin embargo él deja mensajes con respecto a los cuerpos celestes como si estuviese hablando de su propia vida y a su vez encuentra mensajes sobre movimientos invisibles de los cuerpos celestes movimientos de los días de una vida y ambos navegantes dan voces al pasar por los mismos lugares al amanecer y al anochecer gritan dormidos y despiertos pero no pueden estar seguros de lo que oyen cada vez imaginan más ecos año tras año tratan de encontrarse piensan sin cesar uno en otro y en los rumores de un parecido entre ambos
Allí estuviste todo el tiempo y yo sólo miraba el aire los días las noches la luna cambiando carros en movimiento y gente en las ventanas las ventanas la lluvia las hojas los años páginas llenas de palabras hablando de otra cosa el viento en el espejo todo comienza tan tarde después de todo cuando los solitarios ya se han ido y las palomas de Tanna cuando a los Búhos Sonrientes les siguen signos de interrogación y a los chupamirtos y a los osos cafés de los montes Atlas nadie que esté vivo los ha podido ver al lobo blanco y al mink marino tardamos mucho en despertar está muy claro después de tanto sueño hoy que el lago ha desaparecido los pastores han abandonado sus refugios los abuelos se han disuelto con sus recuerdos diccionarios llenos de tumbas la mayor parte de los ríos son letales creímos ser más jóvenes a lo largo de todos esos años de ignorancia’ y tú estás aquí después de tantas caídas y tantos viajes junto a mí al amanecer despertamos juntos y el mundo está aquí con su rocío tú estás aquí y la mañana es plena al fin la luz es joven y es por esta luz que esto no es como cualquier otra cosa cómo es posible que tardaras tanto en aparecer flor del aire ternura de las hojas dónde estabas mientras votaban las mentiras y los dedos daban crédito al perfil de las monedas dónde estábamos cuando el humo nos llevó y las horas se rompieron al sonar dónde estaba yo cuando nos cruzamos en la misma calle y viajamos por los mismos cristales hacia la misma estación hoy sólo tenemos la edad que nos resta para estar juntos el aire brevísimo el verde fugaz basura en la oficina turistas en el promontorio las últimas horas del mar hoy sólo tenemos las palabras que podemos decirnos al oído sólo el alba de tus ojos y el día de nuestros rostros para estar unidos sólo el tiempo de nuestras manos con su motor afligido y con la nota del zorzal en las ramas y la lluvia brillante para toda la vida
El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto. Charles Chaplin
Charlot, es decir Charles Spencer Chaplin, nació el 16 de abril de 1889, en Londres. Pero qué decir de Charlot, solo verlo, solo seguirlo, solo perdernos con él para imaginarnos luego vivos de tanta risa en el corazón de la humanidad.
Esa risa que nos regala y que trasciende las cosas banales, le da identidad a todo objeto cotidiano tocado por el ser humano, le da permanencia a sus rastros.
Su presencia en el mundo del cine es la manifestación de esa clase de alegría que mueve diariamente al mundo entero, para que no se caiga de pronto en un tramposo agujero negro.
El público que asistió ayer al legendario Carnegie Hall de Nueva York ovacionó a la Orquesta Sinfónica de Youtube, compuesta por 96 músicos de 33 países, cuyas edades fluctúan entre 15 y 55 años de edad. La selección se le encomendó a Michael Tilson Thomas de la Orquesta Sinfónica de San Francisco (California), e incluyó 3 mil audiciones de músicos de 70 países que enviaron su propuesta desde diciembre del año pasado.
El programa tuvo obras de Bach, Mozart, Brahams, Villa Lobos, Wagner, Debussy, Tchaikovski, entre varios compositores monumentales, además de la Sinfonía Internet Nro. 1 "Eroica", creada especialmente para esta presentación por el músico chino Tan Dun.
Tan Dun ganó un Óscar en el 2000 por la banda sonora de la película "El Tigre y el Dragón" y empleó campanas de bronce de 2 mil 400 años de antigüedad, un tesoro nacional de China, para componer el telón musical de fondo para la entrega de las medallas en los útimos juegos olímpicos, celebrados en su país.
Youtube sale de internet para llevar la música
Sinfonía creada por Tan Dun para seleccionar a los músicos
Esta es una interpretación realizada por la Orquesta Sinfónica de Londres.
El escritor Reinhard Huamán Mori ha escrito en el blog "Ginebra Magnolia" un interesante texto sobre "Labranda", el poemario de Roger Santiváñez que marca el punto de llegada y el comienzo de una nueva etapa en la obra del poeta peruano.
Santiváñez neobarroso
Entre los principales rasgos que presenta la estética neobarrosa destaca su compleja armazón sintáctica, orientada a la búsqueda de una particular musicalidad en base a la anexión sonora de vocablos, en el que esencialmente predomina el sentido fonético del verso sobre la significación lógica y semántica. Si bien esta poesía plantea una lectura artificiosa e intelectual, cabe señalar que algunos de sus mejores representantes han podido trascender aquella sesuda frigidez, como José Lezama Lima, Néstor Perlongher o José Kozer. Entre estos autores, es preciso mencionar al piurano Roger Santiváñez, cuyo último poemario, Labranda, privilegia el aspecto musical de la palabra, característica que observamos también en su anterior entrega, Eucaristía, de 2004.
Estructurada en cuatro secciones, de acuerdo a las estaciones del año, la publicación toca diversas temáticas ya clásicas de la poesía universal: el amor, la muerte, la historia, el erotismo o la identidad. Sin embargo, lo que singulariza a Labranda es la manera de asociar los vocablos, obedeciendo a una correlación rítmica. Por ejemplo, en el poema que titula el libro encontramos: “Retornas sur los sures / Soñados leche azur zurita / Azul solita en tu blue-jean”; y también: “Entreluces luces rosada rosa lozana”. Asimismo, en «Piscina Roberts» leemos: “Increado sol cercado por la / Nube callada canta ligero / Venero venerado en su solo / Esplendor infinito danzak rock”.
Nos damos cuenta, entonces, que las palabras se suceden como olas en constante movimiento, sin restringirse solo al uso de expresiones castellanas, sino que van más allá de los límites para encontrar la precisa musicalidad que exige el poema. Así tenemos: “Blanco irisado manto cubre la ubre / Del mundo umbría umbrella de la / Mía sorella en el solsticio agonizante” («Inter Densas»); o “Estrellas yendo más lejos levemente / Hacia tumba jatun-runa running / Pura por su corazón serrano sana” («Piurensis Solis»).
En la obra de teatro Nuestra Señora de la Nubes, la memoria juega al olvido, la pérdida al encuentro, el adiós al primer día. En un tiempo y espacio imprecisos dos exiliados se encuentran y se vuelven a encontrar como si nunca se hubiesen alejado.
Si quieren saber más y seguramente sí quieren saberlo, vayan a verla. Se estrena este viernes 17 de abril en la “Casa Teatro Racional” (Calle Balta 170, Barranco, a media cuadra del ex Óvalo Balta). Eduardo Adrianzén, quien nos cuenta esta buena noticia, anuncia que la temporada será del 17 de abril al 30 de mayo.
No se la pierdan, los viernes habrá funciones a las 9 p.m, mientras que los sábados estas serán a las 8 y a las 10 p.m.
Arístides Vargas, prestigioso dramaturgo nacido en 1954 en Córdova, Argentina, es el autor de la obra. El dramaturgo vive desde los veintiún años en Ecuador, adonde llegó como exiliado. Es uno de los fundadores en los años ochenta junto con Susana Pautaos y Charo Francés, de Malayerba: una de las agrupaciones teatrales más importantes de América Latina. *
Entre sus obras destacan textos como: Jardín de pulpos, Nuestra Señora de las Nubes, La edad de la Ciruela, Pluma entre otras. Ha sido traducido y editado en Estados Unidos, Alemania, Brasil, Francia. Entre las obras premiadas están: Entre Marx y una mujer desnuda, Mejor guión cinematográfico en Trieste, Nuestra Señora de las Nubes, mejor obra del festival de la Habana (2002); La edad de la Ciruela, mejor texto de Portoalegre Brasil (2005); La razón Blindada, mejor obra y mejor puesta en escena en Huelva España (2005).
El director es Franklin Dávalos Ron, actor y bailarín ecuatoriano nacido en Quito en 1983, quien vive en el Perú desde el año 2001. Ha trabajado como actor con distintos directores del medio teatral y televisivo. En el teatro trabajó especialmente con Diego la Hoz, con quien integró Espacio Libre Teatro durante siete años. En la actualidad forma parte de la Asociación Cultural Teatro Racional, junto con Eduardo Adrianzén y Claudia Sacha.
El elenco de Nuestra Señora de las Nubes es de primera: está el notable Mario Velásquez junto con los talentosos Nidia Bermejo, Robert Sifuentes y Patricia Barreto. La Señora de las Nubes nos espera, aquí abajo en pleno Barranco, con los pies sobre la tierra. Como para no olvidarlo.
Mario Rivero, a sus setenta y cuatro años, nos ha dejado de repente para recorrer otras urbes. Nacido en Envigado, población vecina a Medellín, vivía desde hace cuarenta años en la capital colombiana, en donde él sorprendió a la muerte y no la muerte a él. Murió un domingo de Ramos, para que la poesía renazca. Murió para abolir el azar y dar testimonio de su permanencia.
Cantante de tangos, actor de teatro, vendedor de libros (que es otra forma de actuar y por qué no de cantar tangos) recorrió libremente Centroamérica, Sudamérica y Europa buscando un destino: su destino era ser poeta, poeta en cuerpo y alma, poeta de mútiples formas y colores, de todas esas calles y personajes del mundo que tanto amó y tanto cantó.
En 1966 publicó su libro emblemático “Poemas urbanos”, con el que dio inicio en Colombia a la llamada poesía urbana, cotidiana, de ese día a día que conforma la totalidad de la presencia del ser humano en el tiempo.
En 1972, con sus amigos Aurelio Arturo, Fernando Charry Lara, Giovanni Quessep y Jaime García, publicaron la prestigiosa revista “Golpe de Dados”. Rivero, además de poeta, fue crítico de artes plásticas para diarios y revistas.
Recibió, en 1972, el Premio Nacional de Poesía "Eduardo Cote Lamus" y en el 2001 el Premio Nacional de Poesía "José Asunción Silva".
Entre sus obras destacan, además de “Poemas urbanos”: Noticiario 67” (1967), “Y vivo todavía” (1972), “Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar” (1973), “Los poemas del invierno” (1984), “Mis asuntos” (1986), “Vuelvo a las calles” (1989) y “Del amor y su huella” (1992).
POEMAS DE MARIO RIVERO
Motivos del día
Mario me llamo soy mordisco al aire soy un husmea-cosas soy un cuenta-cosas Todas las mañanas siento la hoja de barba y la caricia del agua cuando en el piso de arriba posiblemente un hombre y una mujer yacen abrazados El la tiene en sus brazos medio adormilada mientras oriento mis paso hacia el día Digo mentiras inútiles y verdades inútiles Converso con los ancianos que descansan en la hierba o sobre los pedestales de los héroes Con el buhonero que vende transistores o lentes para que alguien se esconda Con las nucas que en los colectivos se apoyan sobre el hombro del vecino Con los huéspedes de las buhardillas y las de los cuartos de las casas coloradas con rendijas que miran a los árboles Llego hasta el apartado esa ventanita al mundo abro una carta que tiene una estampilla de los mares del sur donde los pescadores tiran varios días sus arpones hasta dar caza al tiburón entre espumas de sangre Voy al parque y violo una naranja para no mirar a una colegiala que hace su colección de hojas de otoño Soy bachiller en lentos amaneceres en los puentes Todos mis recuerdos tienen el leve brillo de una joya perdida aunque hay momentos que merecen repetirse Soy un husmea-cosas soy un cuenta-cosas un cero grita bajo mis zapatos.
Poemita
Tuve un pequeño pájaro que cantaba para mí cada día cuando el alma se estaba entumeciendo y descarrió su vuelo. Tuve una pequeña moneda de oro hecha en los siglos anteriores -y sin equivalente- y la perdí en la arena. En un lejano viaje encontré una pequeña rosa -no corriente- -sin con qué comparar- pero otro peregrino la quebró de su tallo y la prendió en su ojal. ¡Ah pequeña rosa pequeño pájaro pequeña moneda! ¡Qué fácil para alguien como yo morir!
Tango para "Irma la dulce"
Aquí estuvo sacudida por el manoseo de las habladurías y los despertadores Aquí estuvo demasiado triste en el final Las palmas bajo la nuca y el pelo desparramado agreste /como barba de coco mirándolo todo con simpleza y admiración "cómo se ve que tú eres escritor" me dice a mediavoz en la tiniebla de un cuarto con ginebra estéreo y flores de plástico de todos los colores Allí figuraban y no podían faltar claro está Sosa Beny Moré Gardel los clásicos del tango y del bolero y los otros los Mozart y los Beethoven de siempre en fin todo eso que uno no ha aprendido a sentir pero que sí parece lo único verdaderamente pulcro adecuado para evadir la brutalidad de los sucesos Yo estaba lejano triste tratando de animar falazmente la cansada sangre en las venas y ella ancha casi tapando la cama funcionando soberbiamente con lo que se podría llamar su belleza o sea "su verdad" una cosa hecha de calor-poder-y-fuerza un desbordamiento como una yegua blanca con sus patas traseras bien abiertas que se vuelven plateadas y empiezan a brillar en un cabrilleo de luces inestable una rendija de luz en la persiana que sube por sus piernas e impone a su cuerpo una lividez de avena y todo todo perdiendo la certeza y la eternidad como si la luz estuviera de veras inventando una forma nueva ya en la noche se había acabado ella puso su mano en mi cara y dijo "soy una mujer /cansada" tan grata su mirada que me sentí ablandado sin luchas quise adelantarme empujar la persiana admitir la franqueza del día la circuntristeza romper el espejismo el sortilegio engañoso "por qué hablas así gatita esas son las cosas que dicen las intelectuales neuróticas" "lo sé pero créeme que hablo completamente en serio" y luego como la cosa más natural del mundo "sé que el error está en mí misma" llama "error" a su vida y me contó de su marido músico mafioso chupando la trompeta como si fuera marihuana hasta la madrugada "no, no es un programa estar sola todas las noches no creas" y continuó hablando y vistiéndose un sostén modelo /televisión y un liguero negro y diciendo que "qué barbaridad" y que "qué tontería" como respuesta a una pregunta conocida a una inquisición cifrada "sí creo que así es lo mejor" agrega "no hay complicaciones ni números de teléfonos, ni cartas de amor ni nada" "me gusta la vida libre el cambio" le digo "le tengo un horror sagrado a las posesiones y ahora ya sabes mi nombre y donde vivo para que se empiecen a amarrar los nudos para que todo se empiece a terminar" Y le invento una historia mediocre profundamente provinciana o de la literatura considerada como la coartada perfecta ella no lloró ni se rió miró melancólicamente frente a sí como si hubiera un vacío evidentemente no conocía ni a yago ni a otelo ni a "chéspier" y ni siquiera a maupassant y esta ignorancia la conducía hacia la niñez dulcemente "El mundo es así" concluyo como si ya me estuviese yendo lejos de un modo gentil y frío y termino con un instantáneo "la gente"... es la vaga indecisa palabra en la que le he decretado de pronto su fin Afuera en la tiembla-luz las casas cerradas envueltas en un vapor esmerilado un postigo que se abre como un párpado y que luego se cierra intenta tocar de nuevo su ombligo oloroso sus teticas apretadas forradas bajo un dique de botones y flecos tratando de inventar el gesto la actitud la palabra que diluya en un aire amable casual la tristeza largalargalarga de pozo ciego el encantamiento muerto Pero hay que irse no podemos esperar demasiado se cubrió con los vidrios oscuros alta lejana va yéndose con su olor ruda-y-sal bajo las axilas del suéter con su carne viva templada bajo la piel con el amor... "Llámame cuando quieras" me dijo a modo de despedida sobre los árboles con hojas de pelusa plateada comenzaba un cielo azul-bandera...
La calle
Esta calle mi calle se parece a todas las calles del mundo uno no se explica por qué suceden tantas cosas en un minuto en una hora en doce horas desde que el sol preña la tierra Tiene puertas como bocas sin dientes Las mujeres se asoman a las ventanas y miran tan lejanamente... Sobre un alambre en el que los días hacen equilibrio cuelgan a secar medias camisas y pantalones rotos Tres mujeres con cara de pocos amigos esperan el bus. son modistillas que van a los talleres de la ciudad a coser su miseria con una aguja de oro La beata de enfrente acaricia con uvas a un gato lustroso y le dice "my darling" mientras un estudiante regresa a su cuarto de hotel donde la cama en actitud de mujer pariendo espera su saco de huesos y colgado en la pared con una cinta el retrato de la novia que se ahorcó en sus trenzas y ya tiene dos hijos parecidos a su marido el boticario Al final de la calle está la casa del farolito rojo a donde van prostitutas niñas con pelo color de miel y senos como dos monedas de centavo frías Esta calle mi calle se parece a todas las calles del mundo se ven éstas cosas y otras cosas...