martes, 28 de abril de 2009



La tribuna.net de Salamanca publica las declaraciones del escritor mexicano Jorge Volpi (México 1968), quien señala que ya no existe la llamada literatura latinoamericana y que esta etiqueta que unificaba a América Latina, se encuentra ya superada. “La literatura latinoamericana ya no existe, lo que hay son cientos de escritores latinoamericanos, todos diferentes entre sí. Y no hay mucho que lamentar”, dijo en una exposición en España.



“YA NO EXISTE ESO LLAMADO LITERATURA LATINOAMERICANA”

Luis Cadenas


Con una larga disertación sobre cómo las nuevas generaciones ya están liberadas de cualquier etiqueta referente a su región, y un rendido homenaje al desaparecido Roberto Bolaño (al que llegó a comparar en su capacidad para retorcer el lenguaje a Gabriel García Márquez), Volpi dio su opinión sobre una literatura cargada de simbolismo pero que se diversifica. No cree que haya unidad real entre un novelista de Colombia y otro de Argentina, por ejemplo, más allá de lo que un crítico o experto quiera hallar. “Ya no se trata de levantar una torre con esa literatura, sino un holograma de obras que sólo oblicuamente desentrañan, o lo intentan, el gran misterio que es América Latina”.

Lea el artículo completo.

Blog de Volpi.

Rescate: diálogo entre Jorge Volpi y Mario Bellatín dialogan sobre narrativa.

EL NUEVO NORTE DE LA LITERATURA



Definitivamente esta semana es pródiga en actividades literarias, tanto en Lima como en otras ciudades del país. Mañana 29 y pasado 30 de abril, El Cultural de la ciudad de Trujillo será sede del "II Encuentro de Poetas y Narradores del Norte", provenientes de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, La Libertad y Ancash”.

La reunión contará con la presencia de jóvenes poetas y narradores (hasta los 25 años), que según nos hace saber la poeta Dennise Vega Farfán se darán cita “para leer y reflexionar sobre la poesía y la narrativa de cada uno de sus departamentos”.

La entrada es libre como la belleza y el lugar escogido es la Galería de Arte Impromptu de "El Cultural", Av. Venezuela 125 Urb. El Recreo. La cita con este nuevo norte de las letras será a las siete y treinta de la noche. Desde aquí nuestras felicitaciones a todos los participantes.


Web de El Cultural, has click aquí.

lunes, 27 de abril de 2009

"MADRID: UNA CIUDAD, MUCHAS VOCES"

Este jueves 30 de abril, a las siete y treinta de la noche, en el auditorio de la Casa de la Cultura del distrito de Jesús María(Horacio Urteaga 535), en Lima, Perú, se presentará “Madrid: una ciudad, muchas voces”, antología elaborada a raíz del “I Ciclo de Poesía Hispanoamericana y Española”, celebrado en marzo último en esa ciudad europea. A continuación, una parte del prólogo escrito por el poeta peruano Miguel Ildefonso, quien participará en la ceremonia




POETAS EN MADRID


Prólogo de Miguel Ildefondo


Este lazo poético que reúne a 19 vates contemporáneos de España, Perú, Argentina, Cuba, Chile y México, dentro del CICLO DE POESÍA HISPANOAMERICANA Y ESPAÑOLA, titulado “Madrid: una ciudad, muchas voces”, es la muestra palpable del hermoso fragor de una lengua, la lengua de Federico García Lorca, de César Vallejo, de Alejandra Pizarnik, de José Lezama Lima, de Pablo Neruda, de Octavio Paz. Es también el espejo que refleja, con “airado verbo” (cito una imagen de uno de los poetas antologados), el espíritu vivo de una ciudad cuyo hervor cultural trasciende, hoy más que nunca, toda frontera: Madrid (“rodeada de laurel infinito”, decía Neruda). Y estas son sus voces; voces que pueden hablar con dios en el metro, voces que hacen el amor en una habitación vacía, voces que nacen ante el mágico humo de una taza de café.
La poesía es lenguaje y el lenguaje es la casa del ser (Heidegger), y en esta casa encontramos distintos ámbitos en los que reconocemos diferentes tradiciones estéticas, las cuales han guiado cada registro personal. Estas vertientes poéticas son:

Poesía mítica y simbolista. En este grupo hallamos a Nora Alarcón, con una poiesis de los elementos que fluctúan en sus vaivenes temporales o cíclicos: “el viento secaba esas lágrimas/ siguiendo las huellas del reloj”, y en una dinámica con lo concreto: “sumergido en este galope sin estribos/ en un zaino desbocado de vacío”. El poeta Miguel Ángel Gara tiende a la reflexión: “Una sombra caía camino de la casa/ y puede que la sombra deslizándose/ fuera una sombra ajena”; la agudeza en la mirada aproxima lo vasto a lo terrenal: “La/ imaginaria/ forma de una gota/ evaporada y transportada/ del océano aún tibia a la palma/ de la mano, que un ojo imaginario mira/ fijamente”, he ahí el resumen de lo que es este arte. La poesía de Alberto Lauro gira en torno al tema del sentido de la vida; sus referentes son históricos, Delfos: “Cruzar el mar. Perdido en las ciudades. / Pasar entre las brumas la intemperie. / Inerme está el que para siempre escapa/ extranjero hacia la noche de las islas.” O Bizancio: “Un día amanecieron las casas desiertas, / los templos vacíos, / los pergaminos quemados. / El ejército enemigo/ había tomado mejores posesiones.” Juan Soto es un poeta marcadamente simbolista: “Poesía es una antorcha/ Enciende palabras/ Ojos inmóviles/ La ansiosa mirada de la muerte.// Encendido rayo cada verso/ En el naufragio de la noche”, vemos que sus visiones expanden nuestros límites hacia nuevos conocimientos.


Para leer el texto completo haga clikc aquí.

miércoles, 22 de abril de 2009

HOY SOLO TENEMOS LAS PALABRAS: W.S. MERWIN, PREMIO PULITZER 2009

Con “La sombra de Sirius”, libro publicado en 2008, el estadounidense W.S. Merwin (Nueva York, 1927) ha obtenido por segunda vez en su trayectoria literaria el Premio Pulitzer en el género poesía.

Considerado uno de los poetas vivos más importantes de los Estados Unidos, Merwin ha merecido otros valiosos reconocimientos, como el Premio Tanner -uno de los galardones más destacados concedidos por la Academia de Poetas de los Estados Unidos-, el Premio Aiken Taylor para Poesía Norteamericana Contemporánea, la medalla Shelley y el Premio Wallace Stevens.

En su poesía ha caminado territorios mitológicos, atravesado la filosofía budista y se ha volcado tenazmente sobre la naturaleza para recuperar los orígenes y defender su vigencia. Una relectura apasionada de la tierra lleva siempre a este poeta a buscar el viento reflejado en el espejo, los mensajes dejados por los movimientos invisibles de los cuerpos celestes, y aquellas zonas de la realidad y la irrealidad en donde la luz es al fin joven y la flor del aire prevalece sobre todas las cosas.

Ha publicado numerosos libros, algunos de ellos son: “Una máscara para Jano” (1952), “Los piojos” (1967) , “El acarreador de las laderas” (1970) , “La lluvia en los árboles” (1988) , “Poemas selectos” (1988) (Premio Pulitzer), “Los cuatro segundos libros de poemas” (1993), “Viajes” (1993) , “Flor y mano: Poemas 1977-1983” (1997) y “El sonido del río” (1999).

Merwin es un destacado traductor del español, actividad a la que se ha dedicado con gran entrega, muestra de esta vocación a prueba de idiomas es la versión al inglés que ha realizado de los “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, de Pablo Neruda.





Poemas que navegan por la tierra plana



VIXEN (fragmento)

cuando ya no seas nada
deja que vuelva a verte sobre el muro
y antes de que el jardín se extinga y los bosques sean imágenes
apagándose en una pantalla deja que mis palabras encuentren
su lugar en el silencio que persigue a los animales



GUARDIANES


Lluvia fina escurre por las montañas hacia el sur de mí
agrisando el primer mes
un pájaro migratorio chilla en la neblina del mediodía
junto al peral
ladran perros tras muros de lodo
retumba el eco campanas de madera
quién escucha
ocho temores sagrados me vigilan
detrás de cada uno está un pórtico de la disolución
en el lugar del noveno un cancel abierto
cada uno sostiene la punta del cabo
de una cuerda trenzada con las ocho costillas del mundo
que conduce a través de la puerta sin miedo
el cisne se desliza sobre montañas hacia el sur de mí
en el primer mes
y en la nube blanca pequeños pájaros empiezan a cantar
raíces de pelo bullen en los árboles
el miedo es un aspecto de los alegres guardianes
por el modo en que vine
es claro que he estado enamorado de algunos
de la que se llama Miedo del Viaje
que fielmente me ha guiado tantas veces
a la mayoría ni siquiera puedo verlos
en el cielo blanco sobre mi cuna viajera
cuidándome
listos para sostenerme en manos intemporales
de nube y vidrio
por todo el tiempo que los necesite



LOS TIMONELES


El navegante del día
traza su ruta acorde con unas pocas
estrellas diurnas
que nunca ve
salvo como negras estimaciones
sobre papel blanco
cálculos del presente
y aun más allá
sobre un solo plano
mientras que en el mismo impulso viajero
el otro navegante sólo se guía
por lo que ve
y nombra a cambio de las visiones del día
por lo que adivina en el oscuro vacío
sobre su cabeza
nombra a cambio de lo que nunca ha visto
por lo que nunca verá
y nunca ve
al otro
la tierra misma se interpone siempre entre ambos
sin embargo él deja mensajes
con respecto a los cuerpos celestes
como si estuviese hablando de su propia vida
y a su vez encuentra
mensajes sobre
movimientos invisibles de los cuerpos celestes
movimientos de los días de una vida
y ambos navegantes dan voces
al pasar por los mismos lugares al amanecer
y al anochecer
gritan dormidos y despiertos
pero no pueden estar seguros de lo que oyen
cada vez imaginan más ecos
año tras año
tratan de encontrarse
piensan sin cesar uno en otro
y en los rumores de un parecido entre ambos



Allí estuviste todo el tiempo
y yo sólo miraba
el aire los días
las noches la luna cambiando
carros en movimiento y gente en las ventanas
las ventanas
la lluvia las hojas los años
páginas llenas de palabras
hablando de otra cosa
el viento en el espejo
todo comienza tan tarde después de todo
cuando los solitarios ya se han ido
y las palomas de Tanna
cuando a los Búhos Sonrientes
les siguen signos de interrogación
y a los chupamirtos y a los osos
cafés de los montes Atlas
nadie que esté vivo los ha podido ver
al lobo blanco y al mink marino
tardamos mucho en despertar
está muy claro
después de tanto sueño
hoy que el lago ha desaparecido
los pastores han abandonado sus refugios
los abuelos se han disuelto con sus recuerdos
diccionarios llenos de tumbas
la mayor parte de los ríos son letales
creímos ser más jóvenes
a lo largo de todos esos años de ignorancia’
y tú estás aquí
después de tantas caídas y tantos viajes
junto a mí al amanecer
despertamos juntos y el mundo está aquí
con su rocío
tú estás aquí y la mañana es plena
al fin la luz es joven
y es por esta luz que esto
no es como cualquier otra cosa
cómo es posible que tardaras
tanto en aparecer
flor del aire ternura de las hojas
dónde estabas mientras votaban las mentiras
y los dedos daban crédito al perfil
de las monedas
dónde estábamos cuando el humo nos llevó
y las horas se rompieron al sonar
dónde estaba yo cuando nos cruzamos
en la misma calle
y viajamos por los mismos cristales
hacia la misma estación
hoy sólo tenemos la edad que nos resta
para estar juntos
el aire brevísimo el verde fugaz
basura en la oficina
turistas en el promontorio
las últimas horas del mar
hoy sólo tenemos las palabras que podemos
decirnos al oído
sólo el alba de tus ojos y el día
de nuestros rostros para estar unidos
sólo el tiempo de nuestras manos
con su motor
afligido y con la nota
del zorzal en las ramas y la lluvia brillante
para toda la vida




Palabra de poeta


viernes, 17 de abril de 2009

LOS 120 AÑOS DEL NACIMIENTO DE CHARLOT

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.
Charles Chaplin



Charlot, es decir Charles Spencer Chaplin, nació el 16 de abril de 1889, en Londres. Pero qué decir de Charlot, solo verlo, solo seguirlo, solo perdernos con él para imaginarnos luego vivos de tanta risa en el corazón de la humanidad.

Esa risa que nos regala y que trasciende las cosas banales, le da identidad a todo objeto cotidiano tocado por el ser humano, le da permanencia a sus rastros.

Su presencia en el mundo del cine es la manifestación de esa clase de alegría que mueve diariamente al mundo entero, para que no se caiga de pronto en un tramposo agujero negro.



Brilla Charlot después de 120 años para siempre


jueves, 16 de abril de 2009

ORQUESTA SINFÓNICA DE YOUTUBE EN EL "CARNEGIE HALL"

El público que asistió ayer al legendario Carnegie Hall de Nueva York ovacionó a la Orquesta Sinfónica de Youtube, compuesta por 96 músicos de 33 países, cuyas edades fluctúan entre 15 y 55 años de edad. La selección se le encomendó a Michael Tilson Thomas de la Orquesta Sinfónica de San Francisco (California), e incluyó 3 mil audiciones de músicos de 70 países que enviaron su propuesta desde diciembre del año pasado.

El programa tuvo obras de Bach, Mozart, Brahams, Villa Lobos, Wagner, Debussy, Tchaikovski, entre varios compositores monumentales, además de la Sinfonía Internet Nro. 1 "Eroica", creada especialmente para esta presentación por el músico chino Tan Dun.

Tan Dun ganó un Óscar en el 2000 por la banda sonora de la película "El Tigre y el Dragón" y empleó campanas de bronce de 2 mil 400 años de antigüedad, un tesoro nacional de China, para componer el telón musical de fondo para la entrega de las medallas en los útimos juegos olímpicos, celebrados en su país.



Youtube sale de internet para llevar la música






Sinfonía creada por Tan Dun para seleccionar a los músicos





Esta es una interpretación realizada por la Orquesta Sinfónica de Londres.

Más información en la web de la Orquesta Sinfónica de Youtube.

SOBRE RÓGER SANTIVÁÑEZ

El escritor Reinhard Huamán Mori ha escrito en el blog "Ginebra Magnolia" un interesante texto sobre "Labranda", el poemario de Roger Santiváñez que marca el punto de llegada y el comienzo de una nueva etapa en la obra del poeta peruano.



Santiváñez neobarroso


Entre los principales rasgos que presenta la estética neobarrosa destaca su compleja armazón sintáctica, orientada a la búsqueda de una particular musicalidad en base a la anexión sonora de vocablos, en el que esencialmente predomina el sentido fonético del verso sobre la significación lógica y semántica. Si bien esta poesía plantea una lectura artificiosa e intelectual, cabe señalar que algunos de sus mejores representantes han podido trascender aquella sesuda frigidez, como José Lezama Lima, Néstor Perlongher o José Kozer. Entre estos autores, es preciso mencionar al piurano Roger Santiváñez, cuyo último poemario, Labranda, privilegia el aspecto musical de la palabra, característica que observamos también en su anterior entrega, Eucaristía, de 2004.

Estructurada en cuatro secciones, de acuerdo a las estaciones del año, la publicación toca diversas temáticas ya clásicas de la poesía universal: el amor, la muerte, la historia, el erotismo o la identidad. Sin embargo, lo que singulariza a Labranda es la manera de asociar los vocablos, obedeciendo a una correlación rítmica. Por ejemplo, en el poema que titula el libro encontramos: “Retornas sur los sures / Soñados leche azur zurita / Azul solita en tu blue-jean”; y también: “Entreluces luces rosada rosa lozana”. Asimismo, en «Piscina Roberts» leemos: “Increado sol cercado por la / Nube callada canta ligero / Venero venerado en su solo / Esplendor infinito danzak rock”.

Nos damos cuenta, entonces, que las palabras se suceden como olas en constante movimiento, sin restringirse solo al uso de expresiones castellanas, sino que van más allá de los límites para encontrar la precisa musicalidad que exige el poema. Así tenemos: “Blanco irisado manto cubre la ubre / Del mundo umbría umbrella de la / Mía sorella en el solsticio agonizante” («Inter Densas»); o “Estrellas yendo más lejos levemente / Hacia tumba jatun-runa running / Pura por su corazón serrano sana” («Piurensis Solis»).



Para segir leyendo haga click aquí.

Más sobre el poeta, en: Lectura de un río: Alrededor de la música de Roger Santiváñez.

miércoles, 15 de abril de 2009

NUESTRA SEÑORA DE LAS NUBES



En la obra de teatro Nuestra Señora de la Nubes, la memoria juega al olvido, la pérdida al encuentro, el adiós al primer día. En un tiempo y espacio imprecisos dos exiliados se encuentran y se vuelven a encontrar como si nunca se hubiesen alejado.

Si quieren saber más y seguramente sí quieren saberlo, vayan a verla. Se estrena este viernes 17 de abril en la “Casa Teatro Racional” (Calle Balta 170, Barranco, a media cuadra del ex Óvalo Balta). Eduardo Adrianzén, quien nos cuenta esta buena noticia, anuncia que la temporada será del 17 de abril al 30 de mayo.

No se la pierdan, los viernes habrá funciones a las 9 p.m, mientras que los sábados estas serán a las 8 y a las 10 p.m.

Arístides Vargas, prestigioso dramaturgo nacido en 1954 en Córdova, Argentina, es el autor de la obra. El dramaturgo vive desde los veintiún años en Ecuador, adonde llegó como exiliado. Es uno de los fundadores en los años ochenta junto con Susana Pautaos y Charo Francés, de Malayerba: una de las agrupaciones teatrales más importantes de América Latina. *

Entre sus obras destacan textos como: Jardín de pulpos, Nuestra Señora de las Nubes, La edad de la Ciruela, Pluma entre otras. Ha sido traducido y editado en Estados Unidos, Alemania, Brasil, Francia. Entre las obras premiadas están: Entre Marx y una mujer desnuda, Mejor guión cinematográfico en Trieste, Nuestra Señora de las Nubes, mejor obra del festival de la Habana (2002); La edad de la Ciruela, mejor texto de Portoalegre Brasil (2005); La razón Blindada, mejor obra y mejor puesta en escena en Huelva España (2005).

El director es Franklin Dávalos Ron, actor y bailarín ecuatoriano nacido en Quito en 1983, quien vive en el Perú desde el año 2001. Ha trabajado como actor con distintos directores del medio teatral y televisivo. En el teatro trabajó especialmente con Diego la Hoz, con quien integró Espacio Libre Teatro durante siete años. En la actualidad forma parte de la Asociación Cultural Teatro Racional, junto con Eduardo Adrianzén y Claudia Sacha.

El elenco de Nuestra Señora de las Nubes es de primera: está el notable Mario Velásquez junto con los talentosos Nidia Bermejo, Robert Sifuentes y Patricia Barreto. La Señora de las Nubes nos espera, aquí abajo en pleno Barranco, con los pies sobre la tierra. Como para no olvidarlo.


*La foto del autor proviene de Google.

lunes, 13 de abril de 2009

LA MUERTE SEGÚN MARIO RIVERO

Mario Rivero, a sus setenta y cuatro años, nos ha dejado de repente para recorrer otras urbes. Nacido en Envigado, población vecina a Medellín, vivía desde hace cuarenta años en la capital colombiana, en donde él sorprendió a la muerte y no la muerte a él. Murió un domingo de Ramos, para que la poesía renazca. Murió para abolir el azar y dar testimonio de su permanencia.

Cantante de tangos, actor de teatro, vendedor de libros (que es otra forma de actuar y por qué no de cantar tangos) recorrió libremente Centroamérica, Sudamérica y Europa buscando un destino: su destino era ser poeta, poeta en cuerpo y alma, poeta de mútiples formas y colores, de todas esas calles y personajes del mundo que tanto amó y tanto cantó.

En 1966 publicó su libro emblemático “Poemas urbanos”, con el que dio inicio en Colombia a la llamada poesía urbana, cotidiana, de ese día a día que conforma la totalidad de la presencia del ser humano en el tiempo.

En 1972, con sus amigos Aurelio Arturo, Fernando Charry Lara, Giovanni Quessep y Jaime García, publicaron la prestigiosa revista “Golpe de Dados”. Rivero, además de poeta, fue crítico de artes plásticas para diarios y revistas.

Recibió, en 1972, el Premio Nacional de Poesía "Eduardo Cote Lamus" y en el 2001 el Premio Nacional de Poesía "José Asunción Silva".


Entre sus obras destacan, además de “Poemas urbanos”: Noticiario 67” (1967), “Y vivo todavía” (1972), “Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar” (1973), “Los poemas del invierno” (1984), “Mis asuntos” (1986), “Vuelvo a las calles” (1989) y “Del amor y su huella” (1992).



POEMAS DE MARIO RIVERO


Motivos del día


Mario me llamo
soy mordisco al aire
soy un husmea-cosas
soy un cuenta-cosas
Todas las mañanas
siento la hoja de barba
y la caricia del agua
cuando en el piso de arriba
posiblemente
un hombre y una mujer
yacen abrazados
El la tiene en sus brazos
medio adormilada
mientras oriento mis paso
hacia el día
Digo mentiras inútiles
y verdades inútiles
Converso con los ancianos
que descansan en la hierba
o sobre los pedestales
de los héroes
Con el buhonero
que vende transistores
o lentes para que alguien se esconda
Con las nucas
que en los colectivos
se apoyan sobre el hombro
del vecino
Con los huéspedes de las buhardillas
y las de los cuartos
de las casas coloradas
con rendijas
que miran a los árboles
Llego hasta el apartado
esa ventanita al mundo
abro una carta
que tiene una estampilla
de los mares del sur
donde los pescadores
tiran varios días sus arpones
hasta dar caza al tiburón
entre espumas de sangre
Voy al parque
y violo una naranja
para no mirar a una colegiala
que hace su colección
de hojas de otoño
Soy bachiller en lentos
amaneceres en los puentes
Todos mis recuerdos
tienen el leve brillo
de una joya perdida
aunque hay momentos
que merecen repetirse
Soy un husmea-cosas
soy un cuenta-cosas
un cero grita bajo mis zapatos.



Poemita


Tuve un pequeño pájaro
que cantaba para mí cada día
cuando el alma se estaba entumeciendo
y descarrió su vuelo.
Tuve una pequeña moneda de oro
hecha en los siglos anteriores
-y sin equivalente-
y la perdí en la arena.
En un lejano viaje
encontré una pequeña rosa -no corriente-
-sin con qué comparar-
pero otro peregrino la quebró de su tallo
y la prendió en su ojal.
¡Ah pequeña rosa
pequeño pájaro
pequeña moneda!
¡Qué fácil para alguien como yo morir!




Tango para "Irma la dulce"


Aquí estuvo
sacudida por el manoseo de las habladurías y los despertadores
Aquí estuvo demasiado triste en el final
Las palmas bajo la nuca y el pelo desparramado agreste
/como barba de coco
mirándolo todo con simpleza y admiración
"cómo se ve que tú eres escritor" me dice
a mediavoz en la tiniebla de un cuarto con ginebra estéreo
y flores de plástico de todos los colores
Allí figuraban y no podían faltar claro está
Sosa Beny Moré Gardel
los clásicos del tango y del bolero
y los otros
los Mozart y los Beethoven de siempre
en fin todo eso que uno no ha aprendido a sentir
pero que sí parece
lo único verdaderamente pulcro
adecuado
para evadir la brutalidad de los sucesos
Yo estaba lejano triste tratando de animar
falazmente
la cansada sangre en las venas
y ella ancha casi tapando la cama
funcionando soberbiamente
con lo que se podría llamar su belleza
o sea "su verdad"
una cosa hecha de calor-poder-y-fuerza
un desbordamiento
como una yegua blanca con sus patas traseras
bien abiertas
que se vuelven plateadas y empiezan a brillar
en un cabrilleo de luces
inestable
una rendija de luz en la persiana
que sube por sus piernas e impone a su cuerpo
una lividez de avena
y todo todo perdiendo la certeza y la eternidad
como si la luz estuviera de veras inventando
una forma nueva
ya en la noche se había acabado
ella puso su mano en mi cara y dijo "soy una mujer
/cansada"
tan grata su mirada que me sentí ablandado
sin luchas
quise adelantarme empujar la persiana
admitir la franqueza del día
la circuntristeza
romper el espejismo el sortilegio engañoso
"por qué hablas así gatita esas son las cosas que dicen
las intelectuales neuróticas"
"lo sé pero créeme que hablo completamente en serio"
y luego como la cosa más natural del mundo
"sé que el error está en mí misma"
llama "error" a su vida
y me contó de su marido músico
mafioso
chupando la trompeta como si fuera marihuana
hasta la madrugada
"no, no es un programa estar sola todas las noches no creas"
y continuó hablando y vistiéndose un sostén modelo
/televisión y un liguero negro
y diciendo que "qué barbaridad" y que "qué tontería"
como respuesta a una pregunta conocida
a una inquisición cifrada
"sí creo que así es lo mejor"
agrega
"no hay complicaciones ni números de teléfonos, ni cartas
de amor ni nada"
"me gusta la vida libre el cambio"
le digo
"le tengo un horror sagrado a las posesiones
y ahora ya sabes mi nombre y donde vivo para que se empiecen
a amarrar los nudos
para que todo se empiece a terminar"
Y le invento una historia mediocre
profundamente provinciana
o de la literatura considerada como la coartada perfecta
ella no lloró ni se rió
miró melancólicamente
frente a sí como si hubiera un vacío
evidentemente no conocía ni a yago ni a otelo ni a "chéspier"
y ni siquiera a maupassant
y esta ignorancia la conducía hacia la niñez
dulcemente
"El mundo es así" concluyo
como si ya me estuviese yendo lejos
de un modo gentil y frío
y termino con un instantáneo "la gente"...
es la vaga indecisa palabra
en la que le he decretado
de pronto su fin
Afuera en la tiembla-luz
las casas cerradas envueltas en un vapor esmerilado
un postigo
que se abre como un párpado y que luego se cierra
intenta tocar de nuevo
su ombligo oloroso sus teticas apretadas forradas
bajo un dique
de botones y flecos
tratando de inventar el gesto la actitud la palabra
que diluya en un aire amable casual
la tristeza largalargalarga de pozo ciego
el encantamiento muerto
Pero hay que irse no podemos esperar demasiado
se cubrió con los vidrios oscuros
alta lejana va yéndose
con su olor ruda-y-sal bajo las axilas del suéter
con su carne viva templada bajo la piel
con el amor...
"Llámame cuando quieras" me dijo a modo de despedida
sobre los árboles con hojas de pelusa plateada
comenzaba un cielo azul-bandera...



La calle


Esta calle mi calle
se parece a todas las calles del mundo
uno no se explica por qué
suceden tantas cosas en un minuto
en una hora en doce horas
desde que el sol preña la tierra
Tiene puertas como bocas sin dientes
Las mujeres se asoman a las ventanas
y miran tan lejanamente...
Sobre un alambre en el que los días
hacen equilibrio cuelgan a secar
medias camisas y pantalones rotos
Tres mujeres con cara de pocos amigos
esperan el bus. son modistillas
que van a los talleres de la ciudad
a coser su miseria con una aguja de oro
La beata de enfrente
acaricia con uvas a un gato lustroso
y le dice "my darling"
mientras un estudiante regresa
a su cuarto de hotel
donde la cama en actitud de mujer pariendo
espera su saco de huesos
y colgado en la pared con una cinta
el retrato de la novia
que se ahorcó en sus trenzas
y ya tiene dos hijos parecidos
a su marido el boticario
Al final de la calle está la casa
del farolito rojo
a donde van prostitutas niñas
con pelo color de miel
y senos como dos monedas de centavo frías
Esta calle mi calle
se parece a todas las calles del mundo
se ven éstas cosas y otras cosas...



Un tango de Gardel para Mario