lunes, 16 de mayo de 2011

Poemas inéditos de Alessandra Tenorio



MI PADRE HABLABA DEL TIEMPO COMO UN INVENTO SUIZO



Mi padre hablaba del tiempo como un invento suizo.

Mi padre, el hijo de mi abuelo, el relojero
que me enseñó que el tiempo era una ilusión
que los relojes corrían de acuerdo a nuestras ansias
que los calendarios podían detenerse como aviones en picada.

Mi abuelo, que construía orologios
de tamaños diferentes que marcaban números inciertos,
que quería atrapar el tiempo para detener su partida.

Mi abuelo, el que no creía en los despertadores
porque sabía cómo funcionaban.
El que secuestró la puntualidad una tarde
y se la llevó lejos de aquí.

Mi abuelo, que se fue una mañana sin enseñarme
todo lo que no sé
y que me dejó pensando
que el tiempo no es más que un invento suizo
que solo sirve para encadenarnos.

(14/07/09)



NO USAMOS PALABRAS DE AMOR


I


No usamos palabras de amor para hablar del amor.
No es que el amor no exista, tampoco que hayamos perdido las palabras.
Es solo que hay cosas que no pueden ser llamadas por su nombre.
Yo te nombro, entonces.
Casi como un conjuro.
Para que vengas o te quedes.
Te nombro con las palabras de amor que no puedo usar.
Para que sepas que esto existe más allá de lo se dice o se calla.


II


Cambiarle el nombre a las cosas es una tarea diaria.
Un escudo.
En vano he intentado pensar en las palabras,
esos soldados de mi antiguo ejército.
Parece que la guerra se hubiera extendido
Que sufriera una afasia generalizada.
He enmudecido.
No puedo entender ni el antiguo ni el nuevo lenguaje.
Solo me queda esperar que puedas enseñarme.



MANTRA

 si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
    Alejandra Pizarnik


No nombres” -me dijeron- “no nombres nada que no quieras
que exista, la palabra materializa”.
Y yo he seguido eso como un mantra.
Así soy yo: pienso que si digo lluvia, lloverá.
Pienso -como en el poema- que si digo agua beberé.
Y pienso que si no grito tu nombre ahora
acaso no existas, acaso te pierdas o te marches.
Ayer cuando pensé…
Osé pensar por un momento
que lo mejor era cerrar la puerta, llorar dos horas y poner mi corazón
en una maleta de metal. Creo que tal vez si lo hubiera dicho en voz alta
no estaría aquí escribiendo que te quiero, pese a todo.
Por eso no confío en el silencio. Porque si no nombras no existe.
Yo te nombro entonces, como te he nombrado tantas veces solo para mí.
Te nombro en voz alta para que no dejes de existir.
Te nombro para que te quedes. Para que yo no pueda irme.
Te nombro porque es la única manera que conozco de ser feliz.

(14/07/09)


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Alessandra Tenorio Carranza (Lima, 1982). Poeta y promotora cultural. Estudió literatura en la Universidad Nacional Federico Villarreal y una Maestría en Escritura Creativa con mención en Poesía en la UNMSM. Ha trabajado como periodista cultural, docente universitaria y dictando conferencias y talleres. En 2005, su poemario Porta/Retrato (Campo de gules, 2005) fue considerado revelación del año por el programa de televisión Vano Oficio. Su libro Casa de zurdos (Lustra Editores/CCE, 2008) fue considerado uno de los mejores poemarios del año por el Diario El Comercio. Sus poemas aparecen en diversas publicaciones y antologías de Perú, México, España, Chile y EE.UU. Asimismo dos de sus textos han sido traducidos al catalán para la antología poética Panamericana (Serie Alfa, 2005). Trabaja, actualmente, como Jefa de Imagen Institucional y Relaciones Públicas en la Casa de la Literatura Peruana.

7 comentarios:

Doris A. dijo...

La magia de crear mundos, sueños lo encontramos en la poesía. Poesía palabra mágica, gracias Ale por seguir deleitándonos con tus versos.

Doricaliz

Vanessa Martínez Rivero dijo...

definitivamente Ale eres una poeta de voz cálida , es increíble esto que es lo tuyo y que nos lo haces , besos.
Vanessa Martínez Rivero

Jorge Ampuero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jheovany Mejía dijo...

hay pocos lugares con letras sensible como las leidas aqui. Gracias por escribirlas.

Jheovany
http://miltonromatro.blogspot.com/

Juan Manuel Chávez dijo...

Qué bellos versos, Ale...

"Mi abuelo, el que no creía en los despertadores
porque sabía cómo funcionaban".

Estos, y los demás.
Gracias.

Franklin dijo...

Alessandra, sigues atada a la "cadena perpetua" que cada vez afina mejor tus versos; por otro lado, intuyo que el balde ya no deja escapar la corriente de tus sueños,¿o me equivoco?.
Tu interés por la esencia del lenguaje es de noble cuño...Vallejo y Martín Adán, entre otros, también lo sufrieron.
Con el cariño de siempre y con admiración creciente.
Tu viejo maestro,
Franklin

Alessandra dijo...

Gracias a todos por sus lindos comentarios. Franklin, que genial encontrar ese hermoso comentario de mi primer y más querido maestro, el que me enseñó el amor por la literatura. Caracho si hubieran más maestros así el Perú se iria para arriba.