domingo, 26 de septiembre de 2010
Escritores en la red
La revista El Cultural del diario El Mundo ha publicado un artículo que muestra cómo los escritores se unen cada vez más a las redes sociales, a las comunidades virtuales, a los nuevos modos de dialogar y viajar juntos por el mar de internet y por la vida misma. Aquí la nota de Daniel Arjona:
Los escritores se enredan
Facebook y Twitter unen ya a autores y lectores
Entraron en nuestras vidas hace un par de años, canibalizaron de inmediato nuestro tiempo y nuestra intimidad y dispararon la curiosidad por las vidas ajenas. Las redes sociales -Facebook, Twitter, etc.- han revolucionado la comunicación y han tocado muy de cerca la actividad literaria. Los escritores promocionan en ellas sus libros, cuelgan pequeñas narraciones y poemas e interactúan en tiempo real con los ávidos lectores, que por primera vez en la historia se dirigen a los autores de tú a tú.
“Tengo salmorejo para cenar, con jamón y huevo duro picado. Y son las 21,15. Una poderosa razón para despedirme por hoy. Gracias y un abrazo”. Quien despide la jornada con tan trivial y apetitosa anotación es Arturo Pérez-Reverte. Los más de 20.000 lectores seguidores de su perfil en la red social Twitter pudieron así conocer el menú casero del escritor una noche de la pasada semana.
La actividad de Pérez-Reverte en la red social en la que cada participante relata lo que le ocurre, piensa o cena es febril. Además de servirse de ella para enlazar sus artículos y anunciar novedades, responde uno a uno a todos sus seguidores, aconseja a los novelistas en ciernes acerca de cómo conjurar el miedo a la página en blanco, comenta sus preferencias literarias e incluso cuenta chistes por etapas.
Creación y cotilleo
Twitter, Facebook, Tuenti, las redes sociales han convertido la red en un gigantesco e hiperadictivo patio de vecinos donde los nativos digitales se citan, se enamoran y, en ocasiones, se matan, donde las vidas se airean como sábanas celosas y donde el Gran Hermano gasta cara de adolescente con espinillas. Escritores, editores, libreros, el mundillo literario en pleno está ahí, con mayor o menor fortuna. Los escritores españoles fueron apareciendo con cuentagotas, y descubrieron, primera a tientas y luego joviales e hiperactivos las posibilidades ilimitadas de la red social para la promoción de sus libros, como un sorprendente medio de creación literaria y, cómo no, para la satisfacción inmediata y procaz de su ego.
De hecho, los datos de las redes no hacen parecer descabellado preguntarse si acaso hay vida fuera de ellas... Facebook nació en Cambridge, Massachusetts, en 2004, como instrumento de ligoteo, y en 2010 suma 500 millones de usuarios activos. En España lo abren diariamente en sus ordenadores diez millones de personas, cinco millones y medio de ellos mujeres. Su creador, el freak adolescente Mark Zuckerberg, es a los 26 años, el más joven multimillonario de la lista Forbes, aupado sobre una fortuna de 4.000 millones de dólares, y está a punto de estrenarse un filme que glosa su exigua vida.
Sin embargo, pese a la actual ominipresencia de Facebook, todo parece indicar que Twitter recogerá en no demasiado tiempo el testigo como la más rápida y multitudinaria red social. Se sostiene en la tan peregrina cómo productiva idea de servirse de mensajes de tan sólo 140 caracteres que se muestran en el perfil de cada usuario y pueden leer y comentar todos aquellos que se hayan apuntado como seguidores suyos. Desde que Jack Dorsey fundara la empresa en 2006 ha crecido sin límite y hoy suma más de 100 millones de twitteros. Otras redes sociales son Tuenti, que arrasa entre los adolescentes o LinkedIn, para contactos entre profesionales.
Actualidad y cotilleo
Entre los escritores, Facebook es la reina. Allí se enlazan por afinidades, cotillean la actualidad literaria a cuenta del “fraude Franzen” o el risible “plagio de Houllebecq”, comentan sus lecturas diarias, anuncian, algunos machaconamente, sus últimos libros y cortapegan, como el resto de los mortales, sus fotos estivales. Twitter es notoriamente menos hollado pese a que, en realidad, su brevedad y rapidez pueden resultar mucho más adecuadas para la promoción, además de para satisfacer a los lectores más necesitados de cariño, como ejemplifica el caso de Pérez-Reverte. Y pese a que limita sus intervenciones a 140 caracteres ya existen novelas escritas a golpe de tweet, como Serial chicken, de Jordi Cervera.
Entre los autores más vendidos lo habitual no suele ser llevar en persona las riendas de su perfil en las redes. Ni siquiera actualizar sus estados con regularidad. Llevados las más de las veces por sus editores no son más -ni menos- que gigantescos foros de encuentro de entusiastas seguidores. Es el caso de Gabriel García Márquez, en cuyo rincón en Facebook se citan más de 200.000 fans. Allí, la ausencia del autor se cubre con incansables discusiones sobre sus libros, listados de obras preferidas y entrañables declaraciones de amor por sus personajes. Escribe, por ejemplo, un tal Reison Velásques:“Estoy enamorado de Remedios la Bella, no puedo respirar cuando pienso en su belleza perturbadora, que me desvela cada noche y me ahoga la angustia de pensar que un dia desaparecerá, entre las nubes al son del aleteo de las mariposas”.
La suma de amigos / seguidores es una de las características esenciales de las redes sociales y estimula la glotonería más insospechada. La página de Carlos Ruiz Zafón en Facebook tiene 25.000 seguidores. Fernando Marías cuenta con 3.630 amigos en Facebook. Incluso el pantallófobo Mario Vargas Llosa luce 20.000 seguidores en Facebook y más de 10.000 siguen sus tweets -los de quien le lleva el perfil, más bien-. Son números importantes aunque aún muy alejados de los casi 300.000 seguidores del Twitter de Palahniuk. Por no hablar de los más de 6.000.000 que siguen a Lady Gagá. Pero son amores distintos...
Demasiadas solicitudes
Sin embargo, la actividad de algunos importantes narradores en las redes resulta errática. Lorenzo Silva no actualiza su Twitter desde hace más de veinte días y su actividad anterior no superaba el comentario por mes, para decepción de su centenar de seguidores. Otros, como Jorge Volpi se han visto tal vez superados por las multitudes virtuales como muestra el hecho de que su perfil en FB avise al lector que busca su amistad que el mexicano “tiene demasiadas solicitudes pendientes”. Por contra, los hay que no paran. El peruano Ivan Thays, activísimo, no deja un hueco de las redes sin tocar y, sin embargo, su bulímica deglución de información literaria -su blog es lo primero que consultan a diario editores como Jorge Herralde- sufrió una radical mutación el pasado julio. ¿El motivo? El Mundial de Fútbol de Sudáfrica que trocó, durante todo un mes, los comentarios librescos por los de las jugadas. Minuto a minuto, sin exagerar.
Las páginas en las redes sociales de Almudena Grandes, o Javier Marías registran una actividad dispar. La de Grandes, gobernada por sus fans, cuenta con dos años de existencia, casi 3.000 seguidores y escaso movimiento. Prueba de su resonancia internacional, el rincón más visitado en Facebook de Javier Marías es italiano. Su creador explica a los más de 2.000 lectores que Marías “è considerato il più importante autore dell'attuale letteratura spagnola”.
Resulta curioso el caso de Vila-Matas. Digno de la escritura de su autor, que disfruta, gozosa, de las imposturas literarias, el fan que lleva su perfil en FB, se ve obligado a defenderse de la acusación de ser Vila-Matas: “como creador y administrador de la página fui obligado a identificarme como Enrique Vila-Matas”.
Altares de la memoria
Lugar aparte merecen los espacios, suerte de altares a la memoria, de grandes escritores ya fallecidos que se sostienen merced al esfuerzo y entusiasmo de comunidades de aguerridos lectores. En el de Miguel Delibes en Facebook le rinden homenaje más de 5.000 amigos, entre imitaciones de milanas, y declaraciones de senectud lectora -“Yo tengo 65 años, casi tantos de lectura... ¡y de locura!”-. En el de Camilo José Cela, por su parte, la discusión anda a la greña con los sesgos politizantes con que ciertos biógrafos hurtan a muchos su lectura.
Hoy es imposible imaginar a un autor anglosajón sin página en Facebook, aunque, en general los responsables de los contenidos sean sus editoriales o agentes. Así, la de Paul Auster se debe a su editor norteamericano: cuenta con 27.577 seguidores, y ofrece, además de fotosy comentarios de los fans, el vídeo de una lectura personal de Sunset Park, última novela del escritor, inédita aún en EE.UU y realizada por el propio escritor.
En cambio, es James Ellroy quien escribe sus entradas en FB, donde no duda en insultar a los lectores que se atrevan a leer sus últimas novedades, o a quienes, peor aún, ni siquiera lo intenten. Incluye 118 fotos, tres vídeos, tiene 2.139 amigos, y permite que le envíen mensajes, a la altura, a ser posible de su negro talento. La de Jonathan Franzen, el flamante autor de Freedom, en cambio, se debe a sus fans y se propone “ser la mejor colección de conocimientos compartidos sobre el tema”. Los datos biográficos que se ofrecen del autor de Las corrupciones proceden de Wikipedia, con lo que se remata el juego.
El Facebook del Nobel surafricano Coetzee es tan inquietante como él: con 3.573 desencantados seguidores, sólo tiene dos entradas, ambas del 10 de septiembre de 2008. En la segunda negaba ser el escritor, porque “no puedo ocuparme de esto”, y en la primera afirmaba que acababa de comprar la ópera de Philip Glass basada en su novela Esperando a los bárbaros: “aunque no me entusiasmó el libro, es una pieza musical excelente”. Puro Coetzee.
El popular Palahniuk
Más popular resulta el ya mencionado Chuck Palahniuk, que remite a su página oficial y que ofrece 110 fotos, cinco videos, y varios mensajes. En cambio, en Twitter, son 277.582 sus seguidores, que no dudan en comentar sus últimas entrevistas y condenar a quienes tienen la mala intención de criticar al autor de El club de la lucha.
También Stephenie Meyer bate récords en Facebook y en Twitter. Con 212.385 seguidores en FB, no depende de ella, sino de, una vez más, de sus fans. Entre sus contenidos se nos describen sus gustos musicales mientras sus seguidores se enzarzan en peleas desesperadas por defender que Crepúsculo ha acabado con Harry Potter. En Twitter, donde el numero de fans se multiplica por tres debido a la juventud de sus merodeadores, la primera medida es reenviar al curioso a la página de la escritora. Luego, hay cientos de web de fans checos, españoles, estadounidenses con sus propios fotos y debates.
Mientras, su gran rival, J. K. Rowling, disponde en FB de dos espacios con 144.046 seguidores y 71.826 seguidores, respectivamente. Desde el principio, quien escribe descubre la realidad: “Yo no soy J. K. Rowling, pero quiero que a través de esta página todos podamos demontrarle lo mucho que la amamos, a ella y a sus libros”.
El zoco y la torre de marfil
¿Cómo afecta la hipervisibilidad y la cháchara a los escritores españoles interrogados? Eloy Tizón (Madrid, 1964), cuyo perfil en Facebook es un hospitalario punto de encuentro para sus más de 600 amigos, apunta que “el excesivo contacto afecta tanto al escritor como no tener ninguno. Entre el zoco y la torre de marfil debe haber algún término medio. Facebook es una especie de gigantesca sopa de letras en permanente estado de ebullición; un pulpo; un panóptico; un escaparate que tiene mucho de espejismo”.
Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 1971) estrena estos días novela (La luz es más antigua que el amor -Seix Barral-) y explica que se inició en las redes sociales hace unos meses: “Me gusta comprobar las afinidades electivas que dibuja y me aterra comprobar lo mal que escribe la gente en estos trances. También me espanta un poco cuando alguien escribe: Me duele la cabeza' o Anoche cené patatas rellenas'. Pero no por impudor. La gente está increiblemente ociosa; es decir, increiblemente sola”.
Asegura Fernando Marías (Bilbao, 1958) que Facebook le ha ayudado a vender “muchos” ejemplares de Todo el amor y casi toda la muerte, (Premio Primavera 2009). “Me fascina las fórmulas de comunicación que han generado las redes sociales. Para hablar de tus libros con los lectores son valiosísimas. Y también me inspiran, mi muro es bastate literario”.
“En este país se sigue escribiendo como si no existiera la televisión” (Ray Loriga. El hombre que inventó Manhattan). Idéntica afirmación, sólo que sustituyendo la “televisión” por “Internet”, ha sido enmendada en los últimos años por una nueva generación de escritores decididos a correr en el campo de juego fragmentario de la cultura de masas. No es extraño así que sean algunos de los nocilleros los más activos peripatéticos de las redes.
Agustín Fernández Mallo y Manuel Vilas, sin ir más lejos, aliñaron recientemente a cuatro manos una suerte de Manifiesto Facebook lúdico literario en el que secuenciaban las diferentes poses emocionales-estéticas-intelectuales que allí se prodigan. Vilas (Barbastro, 1962) defiende que “Facebook le ha venido bien a la literatura: ensancha y democratiza la difusión de los discursos literarios. Es un delirio, una casa del terror posmoderno. Hay vanidad, hay estrés, hay soledad, hay adicción, hay fotos, hay exhibicionismo...”.
Otro de los renovadores de la Literatura actual, Kirmen Uribe, Premio Nacional de Literatura por Bilbao-New York-Bilbao (2009) asegura que “la relación autor-lector está cambiando muchísimo. Ahora hay mucho más contacto. La red ha sido un motivo de inspiración muy importante en mi novela Bilbao-New York-Bilbao. ”.
“Amigos de la mili”
A Rafael Reig (Cangas de Onís, 1963) vacilar de número de amigos le recuerda “a aquellos tipos que tenían grandes amigos de la mili. Facebook y similares sólo sirven para hacerte perder tiempo, satisfacer las reclamaciones más banales de la vanidad y, si acaso, ligar”.
Al contrario que Reig, el escritor y ensayista Jesús Ferrero (Zamora, 1952) postula que los peligros de la red se conjuran con un control razonado de la exposición: “Las redes sociales son una especie de tam-tam de la aldea global. Lo más beneficioso es que puedo experimentar nuevas técnicas de escritura y todo clase de invenciones iconográficas y trasmitirlas inmediatamente”.
Montero Glez (Madrid, 1965), por su parte, se sirve de Facebook “para hacer propaganda de mi material. Yo me lo tomo como un juego. Al igual que cuando me iba a los billares a jugar con las máquinas de marcianitos. Es algo infatiloide, pero se trata de conectar con tus semejantes y a partir de ahí, materializar lo virtual”.
Tal vez quienes más gusten de las redes sociales con ímpetus creativos sean los poetas y, de manera especial, las jóvenes versificadoras. Y es que la Generación bloguer anda por todas partes, en las redes y en los bitácoras, cincelando versos en vivo con teclado y ratón. ¿Sus nombres? Ana Pérez Cañamares, Ana Gorría, Luna Miguel, Déborah Vukusic, Inma Luna, Rebeca Yanke...
La foto del perfil de Facebook de la poeta tinerfeña Pérez Cañamares (1968) es la de su último poemario: Alfabeto de cicatrices (Baile del Sol, 2010). Trasiega desde hace un año por allí y sabe bien de sus ventajas: “Me entero de la vida literaria de otros colegas y doy a conocer la mía; lo utilizo como trampolín para acceder a blogs y otros textos ; tengo reacciones de primera mano a mis libros. Permite una creatividad mayor de lo que pensaba en un primer momento”.
Literatura. Tecnología. Escritores en la red.
martes, 21 de septiembre de 2010
El día B: Mañana martes 21 suelta un libro por el Día Internacional de la Bibliodiversidad
Este martes 21 los libros tomarán por asalto las ciudades, desde el centro hasta la periferia, aparecerán para cumplir su destino: dialogar con el mundo. Aquí el enlace del Día de la Bibliodiversidad.
¿Cómo participar el 21 de setiembre?
Noticia. Libros. Día B.
¿Cómo participar el 21 de setiembre?
1. Elige un libro que desees compartir con otro lector.
2. Si deseas imprime este texto y pégalo en el páginas del libro: "Este ejemplar fue liberado el 21 de septiembre de 2010, durante la celebración del Día Internacional de la Bibliodiversidad. No se vende ni se ...compra, se deja en un lugar público para que otro lector lo encuentre".
3. Suelta el libro en cualquier punto de la ciudad, de preferencia en espacios públicos, como parques, árboles, estatuas, micros, y aquellos lugares donde consideres, que algún lector pueda encontrarlo.
4. Mañana 21 de setiembre, tu libro llegará a un nuevo lector, alguien que disfrutará de tu generosidad y desprendimiento.
El día B es organizado por la Alianza Peruana de Editores Independientes - ALPE, como miembro de la Alianza Internacional de Editoriales Independientes - AIEI.
ALPE liberará libros en los siguientes puntos:
-Villa El Salvador 11:00 a.m.
-Plaza de Barranco 11:00 a.m.
-Parque Universitario 01:00 p.m.
-Plaza San Martín 01:00 p.m.
-Parque Kennedy 03:30 p.m.
-Plaza de Pueblo Libre 03:30 p.m
Noticia. Libros. Día B.
martes, 14 de septiembre de 2010
Una noche de poesía en "Albazos"
Albazos, nuevo centro cultural ubicado en la calle Berlín 172 en Miraflores, ofrece cada semana diversas lecturas de poesía. En esta oportunidad estarán presentes, el jueves 17 de setiembre a las siete de la noche, los poetas José Pancorvo, Laura Batticani, Tatiana Berger, Héctor Ñaupari, Milagros Martínez y quien escribe esta nota, Juan Carlos de la Fuente. Están todos invitados. Se prohibe faltar.
Literatura. Poesía. Albazos. José Pancorvo, Laura Batticani, Milagros Martínez. Juan Carlos de la Fuente.
Homenaje a la poeta Rosa Cerna en el Centro Cultural de España
Estas semanas son pródigas en acontecimientos culturales. En una sola noche, varias presentaciones, celebraciones, encuentros y reencuentros en el mundo literario, por ejemplo. A veces con el corazón dividido, a veces con el corazón íntegro, a veces con dos o tres corazones, a la manera del poeta Carlos López Degregori o de Vladimir Holán, hemos estado en un sitio, o en dos o en tres, o quizás en ninguno, pero siempre acompañando a las poetas, a los poetas y a las grandes amigas y amigos.
El jueves 16, a las siete y treinta de la noche, en el Centro Cultural de España (Natalio Sánchez 181, Santa Beatriz), la Comisión de Escritoras del PEN Club Internacional Perú rinde un merecido homenaje a Rosa Cerna Guardia (Huaraz, 1926), poeta perteneciente a la denominada generación del cincuenta, cuya obra está aún pendiente de ser descubierta y valorada en su exacta dimensión.
Los comentarios estarán a cargo de Elvira Ordóñez, Sandra Canessa,Marita Troiano y Ricardo González Vigil.
Les ofrecemos, a continuación, dos poemas de Rosa Cerna remitidos generosamente por la poeta Atala Matellini, quien hará de maestra de ceremonias. Música de piano acompañará la noche con Elsa Pulgar Vidal.
Orígenes
Yo pertenezco al viento
como una espada clavada
en un árbol secreto.
El árbol detiene el zumbido
del viento
y en él se graban todas mis palabras.
Cuando azota el viento,
hace ruido
y estremece las hojas y las hojas caen,
siento que voy gritando
en medio de la vida
con una voz desconocida.
Pero cuando orea,
cuando hay calma,
cuando hay brisa corre moviendo
las espigas
que ni los campanarios sienten,
puedo oir mi propia voz
apacible, serena, limpia
sin una sola estridencia.
Paisaje
Tengo el alma abierta como los trigales
cuando ha llovido.
No me acuerdo del sembrío
ni del molino, que astillará en su rueda
mi caída.
Miro lo que sale de mí tras las bandadas
de aves,
y, amo todo lo que regresa con el aire.
El aire tiene el don de dejarme en el pecho
la música que rinde al ave
cuando está herida.
Literatura. Poesía. Rosa Cerna.
lunes, 13 de septiembre de 2010
“Bellas y suicidas”, antología de poetas preparada por Nora Alarcón se presenta este miércoles en Brisas del Titicaca
”Bellas y suicidas”, antología preparada por la poeta Nora Alarcón y publicada por Sol negro editores, se presenta este miércoles 15 de setiembre, a las siete de la noche, en la Asociación Cultural Brisas del Titicaca (Jr. Wakulski 180, altura cuadra 1 Av. Brasil). Los comentarios estarán a cargo de los vates José Pancorvo y Héctor Ñaupari.
Bellas y suicidas contiene un prefacio de Max Silva Tuesta y un prólogo de la propia Nora Alarcón. Reúne 15 voces de poetas mujeres suicidas del siglo XX. Las poetas son Florbela Espanca, Sara Teasdale, Alfonsina Storni, Antonia Pozzi, Marina Tsvetáieva, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, María Emilia Cornejo, Anne Sexton, Veronica Forrest-Thomson, Ana Cristina César, Miyó Vestrini, Amelia Rosselli, Martha Kornblith y María Mercedes Carranza.
Cierro esta nota transcribiendo un poema de Martha Kornblith, la venezolana nacida en Lima en 1959 y muerta en Caracas en 1997, a quien Max Silva destaca en su prólogo con evidente admiración. Esta admiración que por supuesto yo comparto plenamente, como aquél que a su turno escucha una sola de las voces integrantes de un coro de excelentes poetas que oscilan entre la vida y la muerte. Símbolos en desencuentro que de alguna forma han acompañado una parte del camino de Nora Alarcón, autora de este libro. Poeta que ahora nos habla más allá del dolor.
Saga de la familia
En todas las casas
siempre habitará un poeta
con una hermana (que no es poeta)
que le dirá
que escriba una biografía
sobre su familia.
En todas las casas
habitará una poeta -loca además-
como aquellas que sostienen
a duras penas
sus propias biografías desdeñables:
Ellas avizoran pasados autistas
mujeres que dicen palabras soeces
dan tumbos a medianoche.
En todas las casas
habitará un primo lejano -que vive en otro país-
y que busca (en inglés)
la génesis de la familia.
Conoció, hace años
a esta pariente esquizoide
(tan callada, tan lejana -dijo-)
(So quiet, So Withdraw)
No la reconoció en su última foto.
(lucía tan diferente)
(She looked so different, so atractive, so outlocket)
En todas las casa
habitará una hermana poeta -loca además-
que busca su propia desdeñable
génesis (aquella que ya conocemos)
En todas las casas
habitará una hermana
que le pedirá a su hermana poeta
que escriba la historia
de la familia
Esta poeta (loca de la casa)
pasará a formar parte de esta saga
el día en que deje el teléfono
desconectado
en el filo de la madrugada.
(Martha Kornblith)
Literatura. Antología. Bellas y Suicidas. Nora Alarcón. Sol Negro Editores.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Escribit 2010: II Jornada sobre Literatura y Nuevas Tecnologías
Leyendo Noticias al día nos enteramos de la realizaciòn de Escribit: II Jornadas sobre Literatura y Nuevas Tecnologías que se celebrarán del 26 al 29 de octubre de 2010 en Zaragoza, España.
Esta actividad es organizada por la Asociación Aragonesa de Escritores, con el patrocinio de los Departamentos de Ciencia, Tecnología y Universidad y de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.
El objetivo, es: continuar la línea de debate y prospección -abierta en la edición del año 2009 con excelente acogida- del futuro de las actividades creativas en general y de la literatura en particular en la época de la comunicación digital, tanto sobre los aspectos más puramente creativos y estéticos, como sobre los nuevos canales y soportes de difusión, o la nueva economía on line, centrándonos en este año 2010 de manera especial en el ámbito concreto de la edición digital.
Se ofrece como ejemplo:
– La edición digital como herramienta creativa y de laboratorio : formas y fórmulas de la literatura electrónica, redes de colaboración y comunicación, propuestas creativas..
– Edición digital: ¿nuevo mercado o nuevas formas de mercado?
– Relación entre los dos puntos anteriores: cómo pueden influirse mutuamente de ahora en adelante
- Cómo salvar y conciliar las enormes diferencias de conocimiento y alfabetización digital existentes entre distintos individuos y sectores del ámbito creativo y de la sociedad en general.
- Cuántas cuestiones puedan suscitarse en el ámbito de las nuevas formas de la vida digital de la edición.
Y por otro lado, difundir el uso de las herramientas informáticas entre los creadores y escritores todavía poco familiarizadas con ellas, a través de los talleres formativos programados de manera paralela.
En el programa figura la exposición del peruano Martín Rodríguez-Gaona, quien recientemente publicó Mejorando lo presente. Poesía española última: posmodernidad, humanismo y redes (Caballo de Troya, 2010). Este escritor hablará sobre Creación, literatura y redes sociales: fórmulas de colaboración y difusión.
Literatura. Nuevas Tecnologías. Escribit.
Alberto Manguel reivindica el poder de la literatura contra la manipulación comercial y política
En su libro La ciudad de las palabras el escritor argentino Alberto Manguel "no está anclado en el pasado. Quiere medirse con los retos del presente", señala el periodista Javier Rodríguez Marcos en el diario El País.
Añade que estos retos son dos: el elogio de la facilidad y la negación de la inteligencia, y reproduce lo dicho por Manguel: "Vivimos en una época en la que valores como brevedad, superficialidad, rapidez y simpleza son absolutos. Nunca lo habían sido. Los valores que desarrollaron nuestra sociedad fueron los de la dificultad (para aprender a sobrellevar los problemas), la lentitud (para reflexionar y no actuar impulsivamente) y la profundidad (para saber adentrarse en un problema). Si se prescinde de esos valores se obtienen reacciones banales fácilmente manipulables".
A continuación el texto completo de la entrevista.
Sobre la mesa de trabajo de Alberto Manguel hay una pulcra fila de cuadernitos idénticos, un centenar, tantos como cantos tiene la Divina comedia. Cada día entre las seis y las siete de la mañana el escritor argentino lee un canto y anota en una de esas libretas sus impresiones. Luego desayuna. "A Dante lo guardo para mí", explica. Es decir, no está preparando un ensayo sobre el poeta toscano. "¿Sabe lo que me sigue asombrando? Que ese libro haya salido de una sola cabeza".
También asombra que la vida de Alberto Manguel -que publica La ciudad de las palabras (RBA), una recopilación de cinco conferencias sobre el valor de la ficción como aviso contra las trampas de la identidad y las mentiras de la propaganda- sea la de una sola persona. Nació en Buenos Aires en 1948 pero se crió en Israel, donde su padre era diplomático. Aprendió alemán e inglés, la lengua en la que escribe, antes que español. Tras pasar la adolescencia en Argentina -donde ejerció como lector para un Borges ya ciego-, fue editor en Londres, París, Milán y Tahití. Hoy es ciudadano canadiense pero vive en Mondion, una aldea a una hora de Poitiers, en Francia. Allí, en un antiguo presbiterio pegado a una iglesia del siglo XII, instaló hace una década los 35.000 volúmenes de su biblioteca.
Una historia de la lectura (Lumen) fue el título que consagró a Manguel, que estos días toma notas para el libreto de una ópera con música de Osvaldo Golijov que se estrenará en el Metropolitan de Nueva York en 2014.
En su jardín, el escritor demuestra que vive apartado, pero no aislado. Y está de acuerdo en que este es su libro más político. "Beckett decía que, como extranjero en Francia, no tenía derecho a opinar sobre política. Yo tengo menos paciencia y aquí la injusticia es cotidiana: se puede quitar la nacionalidad a quien ha cometido un delito como castigo para los extranjeros. El Ministerio de Identidad Nacional y de Inmigración lo hubiese podido crear Goebbels".
En su nuevo libro, Manguel rastrea la política que contiene toda literatura por aséptica que parezca. "No es inocente la elección de las historias que utilizamos para representarnos. En Argentina el poema nacional es Martín Fierro: la historia de un desertor que se opone a las leyes del Gobierno, alguien que se ve obligado a dejar a su familia y para quien la emoción más importante es la amistad. Allí no se cree en las leyes y los medios para conseguir cierta justicia personal están justificados. No podría ser la epopeya nacional suiza".
Pero La ciudad de las palabras no está anclado en el pasado. Quiere medirse con los retos del presente. Para su autor, dos: el elogio de la facilidad y la negación de la inteligencia. "Vivimos en una época en la que valores como brevedad, superficialidad, rapidez y simpleza son absolutos. Nunca lo habían sido. Los valores que desarrollaron nuestra sociedad fueron los de la dificultad (para aprender a sobrellevar los problemas), la lentitud (para reflexionar y no actuar impulsivamente) y la profundidad (para saber adentrarse en un problema). Si se prescinde de esos valores se obtienen reacciones banales fácilmente manipulables".
El peligro, según Manguel, alcanza al propio desarrollo humano. "Nos define como especie el poder de reflexionar y de imaginar. Estamos convirtiendo las escuelas en centros de adiestramiento. Han dejado de ser sitios en los que la imaginación se desarrolla gratuitamente, por ninguna otra razón que para desarrollarla, y exigimos que la educación rinda cuentas. La ministra francesa de Finanzas lo dejó claro: hay que pensar menos y trabajar más. Se trata de crear esclavos consumidores: nadie que piense dos minutos compra unos jeans rasgados por 300 euros". Lo peor, además, es que muchos han terminado por creerse su propia propaganda. "Se desprecia la inteligencia de la gente diciendo que es incapaz de enfrentarse a un libro complejo. El resultado es que en EE UU muchos autores literarios solo publican en sellos universitarios", dice Manguel. El ensayista alerta también contra cierta literatura reciente -apunta un nombre: David Foster Wallace- que echó los dientes con el pop art y que considera un valor lo que era tradicionalmente objeto de crítica: "Lo que sucede en literatura no está separado de la política o la economía. Seguimos el modelo del supermercado: objetos de consumo muchas veces inútiles y desechables. Es peligroso buscar valores ahí porque se eliminan los niveles de lectura de una verdadera obra de arte. Dicen: quedémonos en la superficie de las cosas, admiremos la elegancia de un uniforme militar".
El autor de Una historia de la lectura asegura que es demasiado pronto para añadir un capítulo sobre el libro electrónico: "Cuando esa tecnología tenga su uso preciso y sus creadores, sí". Por lo demás, es consciente de que el trato con el libro de papel tiene mucho de costumbre, "como el que usa unas chanclas viejas porque son cómodas". Él no tiene lector de libros electrónicos, pero entiende que otros lo usen. "Me pregunto si pueden hacer con un libro electrónico lo mismo que yo con uno de papel".
Para demostrar que no tiene problemas con el mundo contemporáneo, solo con algunos de sus apóstoles, Manguel adelanta una lista de escritores a los que se puede leer "con Stevenson o San Juan de la Cruz": Cees Nooteboom, Kadaré, Anne Carson y "buena parte" de la obra de Ian McEwan. No está mal si el listón lo pone Dante a las seis de la mañana.
Literatura. Entrevista. Alberto anguel. La ciudad de las palabras.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Dos poemas de "Morir es un arte", libro de Mariela Dreyfus editado por Tranvías Editores
Según Susana Reisz, en Morir es un arte, Mariela Dreyfus Vallejos pinta con palabras, horacianamente, las más diversas caras de la muerte para domesticar el dolor y volverlo objeto de contemplación estética.
Dreyfus Vallejos (Lima, 1960) ha publicado Memorias de Electra (1984), Placer Fantasma (1993), Ónix (2001) y Pez (2005). Actualmente es profesora de la Maestría de Escritura Creativa en Español de New York University.
BASTA SEÑORA DE LAS BELLAS IMAGENES
A Jorge
Te hablo de la muerte como una vieja herida.
Ésa que conocemos y ahuyentamos
que a diario nos visita y sobrevuela
nuestro lecho de amantes desvelados.
Amor: anoche –anoche justamente-
entornada la puerta intentamos atrapar el instante
tres minutos o diez entrelazados ajustados los dedos
ahuyentando a la dama de negro que aparece
en las caricaturas de la tele y en la prensa y se viste
de huracán o de hambre, de diaria cuchillada, de estallido
y leyendo noticias nos despierta y despierta a los niños
y nosotros, amor, ¿qué podremos hacer para que no se asusten
y sonrían aún y salgan correteando hasta el patio
pateando una pelota, llevando su lonchera calentita a la escuela?
Y yo, amor, ¿qué podré hacer entonces para que no se asusten
sino retroceder, olvidar esa imagen de mi cuerpo saltando
abierta la ventana nueve pisos
y qué haré sino aferrarme, atarme a las patas de la mesa
a la olla en que hierven las patatas, a la hora del té o la medicina?
Y tú, amor, ¿qué harás sino tomarme despacio y susurrarme
y que sea tu sombra bella sombra la que entonces
me libre de malos pensamientos y me aleje
de la señora muerte nuevamente
sólo un instante aquí y sólo ahora?
DI TÚ
¿El shock séptico cómo? ¿Cómo la vena se expande y estrangula,
cómo el aire ralo de noviembre se enturbia y luego viaja del gris
al gris oscuro y llega al negro?
En esa oscuridad duerme tu vientre. Cianótico el latido se aletarga,
las funciones declinan, la enfermera sostiene unos dedos
prontamente de luto, alelados.
Mide tu cuerpo, fragmentos de tu cuerpo.
Fijarse en la nariz, si es que respiras. Tocar el borde de tu brazo,
donde el pulso. Acercarse al recodo aún tibio de tu cuello,
vigilar y cuidar.
¿Qué hora es?, pregunto. ¿Qué hora es?, insisto, y el minuto
martillea su presencia, luego cesa. Podría gritar y grito.
Podría hundir la cara entre las manos, la cara en el colchón.
La hundo.
Son las nueve y cincuenta y siete de la noche.
Del año dos mil siete. A tus setenta y siete.
Podría estrujar ese guarismo falsamente auspicioso,
falsamente perfecto. Podría pedir que te despiertes
setenta veces siete.
Malabares y ardid: enarbolado juego de palabras.
Por ahora me calma y articula, por ahora impide
el arañazo, el golpe seco del puño en la pared.
Así estoy contigo, una vez más, estoy contigo.
Me perdonas la angustia y el atrevimiento.
Me lo perdonas todo. ¿Di, mamá?
Literatura. Poesía. Mariela Dreyfus. Morir es un arte.
Patricia del Valle presenta su nuevo poemario: "Soy otra"
La poeta Patricia del Valle presenta este jueves 2 de setiembre a las siete de la noche su nuevo libro de poesía, Soy Otra, en el Instituto Raúl Porras Barrenechea (Colina 398, Miraflores), lugar que en el que
en los últimos tiempos se están desarrollando importantes actividades literarias.
Del Valle nació en Arequipa y es arquitecta de profesión. Ha publicado Yocasta yo (2005), así como texto en revistas, plaquetas y diversas antologías. Los comentarios estarán a cargo de los poetas Sonia Luz Carrillo y Juan Carlos Lázaro, así como del escritor Carlos Calderón Fajardo.
A continuación una breve muestra de su poesía:
Tatuaje
Quiero llevarte en mi cuerpo
aquí
al atardecer
donde no llega el sol
perpetuar en mí
tu corazón de hielo
convertirme en sombra
una imagen fija que se pierde
en el tiempo
en un sueño
-UNA MARCA-
un dolor permanente de tí
en mí.
Y NACÍ
Y nací
en la soledad del mar
camino hacia mi destino
como la mariposa
hacia el fuego
Literatura. Poesía. Patricia del Valle. Soy Otra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)

.jpg)





