viernes, 29 de junio de 2012

Héctor Viel Temperley (Buenos Aires 1933 - 1987)





"CHRISTUS PATOKRATOR"


La postal tiene una leyenda: "Christus Pantokrator, siglo XIII". 


A los pies de la pared desnuda, la postal es un Christus 
    Pantokrator en la mitad de un espigón larguísimo. (1985) 


"Christus Pantokrator" 


Entre mis ojos y los ojos de Christus Pantokrator nunca 
     hay piso. Siempre hay dos alpargatas descosidas, 
     blancas, en un día de viento. 


Con la postal en el zócalo, con Christus Pantokrator en el 
     espigón larguísimo, mi oscuridad no tiene hambre de 
     gaviotas. (1985) 


"Christus Pantokrator" 


La postal viene de marineros, de pugilistas viejos en ese bar 
     estrecho que parece un submarino—de maderas y latas—
     hundiéndose en el sol de la ribera. 


La postal viene de un Christus Pantokrator que cuando bajo
     las persianas, apago la luz y cierro los ojos, me pide que 
     filme Su Silencio dentro de una botella varada en un 
     banco infinito. (1985) 


"Christus Pantokrator"


Delante de la postal estoy como una pala que cava en el 
     sol, en el Rostro y en los ojos de Christus Pantokrator. (1985) 

Sé que sólo en los ojos de Christus Pantokrator puedo cavar 
      en la transpiración de todos mis veranos hasta llegar
      desde el esternón, desde el mediodía, a ese faro 
      cubierto por alas de naranjos que quiero para el niño 
      casi mudo que llevé sobre el alma muchos meses. 
      (Mes de Abril de 1986)

martes, 26 de junio de 2012

Georg Trakl (Austria 1887 – Polonia 1914, en Cracovia, Polonia)





Dos poemas de Georg Trakl traducidos por Antonio Gamoneda, publicados en la prestigiosa revista Letras Libres.




CANCIÓN DEL SOLITARIO

Cargado de armonía está el vuelo de los pájaros. En las praderas cristalinas de los ciervos, los verdes
            bosques se reúnen al atardecer en torno a cabañas silenciosas.

La oscuridad hace más tenue el murmullo de las aguas. Vienen húmedas sombras

y, melodiosas en el viento, vienen también las flores del verano.

Ya anochece en la frente del hombre pensativo y una llama de bondad arde en su corazón.

Es la paz de la cena: el pan y el vino están benditos por las manos de Dios

y, en silencio, con sus ojos nocturnos, tu hermano te mira y descansa de los caminos espinosos.

Ah vivir en el azul y en el espíritu de la noche.

En las habitaciones, el silencio rodea con amor las sombras de los antepasados,

los martirios purpúreos, el lamento de una estirpe

que, piadosa, se extingue en el descendiente solitario.

En el umbral de piedra el enfermo despierta de los negros instantes de la locura

y le rodean la frescura azul, el luminoso final del otoño,

el sosiego de la casa y las leyendas del bosque.

Ésta es la medida y la costumbre, así son los caminos lunares

de quienes se retiran a las cercanías de la muerte. ~



SUEÑO Y LOCURA
(fragmentos)

Al anochecer, su padre se convertía en un anciano; en las oscuras habitaciones se petrificaba el rostro de su madre y sentía que sobre él pesaba la maldición de una estirpe. Se acordaba de su infancia cargada de enfermedad y de tinieblas; se acordaba de los juegos sigilosos en el jardín, bajo las estrellas, y de cuando alimentaba a las ratas en el patio invadido por el crepúsculo. De un espejo azul salía la delgada figura de la hermana y él se precipitaba en las sombras. En la noche, su boca se abría como una fruta roja y las estrellas derramaban luz sobre su dolor silencioso. La vieja casa de los padres se llenaba con sus sueños. Le gustaba cruzar el cementerio en ruinas, contemplar los cadáveres depositados bajo bóvedas y las verdes manchas de la descomposición en la belleza de las manos. [...] Al llegar el otoño, se adentraba cargado de visiones en la campiña dorada. Ah las horas de éxtasis salvaje, la tarde roja en el verdor del río, las cacerías secretas. Ah el alma cantando suavemente la canción del junco amarillo. La piedad ardía. Miraba los ojos estelares de los sapos, palpaba con manos temblorosas la frialdad de las piedras y consideraba la leyenda de la fuente azul. Ah los peces plateados y los frutos desprendidos de árboles sarmentosos. [...] ~



Nota del autor.

Para la reescritura de estos fragmentos de Georg Trakl me he servido de las siguientes fuentes en castellano:
Cantos de muerte. Antología, traducción de Angélica Becker, Seix-Barral, 2001.
Sebastián en sueños, traducción de Américo Ferrari, Pre-Textos, 1995.
Obras completas, traducción de José Luis Reina Palazón, Trotta, 1994.
Poemas, traducción de Ángel Sánchez, Visor, 1973.

lunes, 25 de junio de 2012

Paul Celan (Rumanía 1920 - París 1970)




ELOGIO DE LA LEJANÍA


En la fuente de tus ojos
viven las redes de los pescadores de la mar del extravío.
En la fuente de tus ojos
el mar cumple su promesa.
Aquí arrojo yo,
un corazón que se detuvo entre los hombres,
mi ropa y el esplendor de un juramento:

Más negro en lo negro, más desnudo voy.
Sólo infidente soy fiel.
Yo soy tú cuando yo soy yo.

En la fuente de tus ojos
desvarar suelo y sueño un rapto.

Una red prendió una red:
nos separamos abrazados.

En la fuente de tus ojos
Estrangula la soga un ahorcado.


miércoles, 20 de junio de 2012

José Viñals (Argentina, 1930 — España 2009)







DILUVIO Y BATRACIO

Viscosidad del sueño.
Mareas antiguas barren los umbrales.
Un lago maloliente de petróleo y resaca
se ha encharcado en los patios.
Y no cesa la lluvia.
Flotan zapato blanco de mujer,
muñeco y palangana;
flotan maderas y maromas;
flotan rama de sauce
y botella con vela;
flota caballo muerto;
flota misal sobre atril de madera rojiza;
flota silla con gorrión aterido en el respaldo;
flota caja partida de guitarra;
flota ropero con espejo ovalado;
flota oso de peluche ocreamarillo;
flota cielo invertido,
sin pájaros;
flota azul frío,
azul roto,
azul muerto.
En el fondo del fondo,
batiendo la inmundicia y el légamo,
con su ya cuerpo de renacuajo adulto
a punto de emerger por las cloacas,
bucea el poeta rebuscando la luna.
Si lo que halle brilla,
será feliz;
si opaco,
será triste.

Raúl Gómez Jattin (Cartagena de Indias, Colombia, 1945 - 1997)







ME DEFIENDO


Antes de devorarle su entraña pensativa
Antes de ofenderlo de gesto y palabra
Antes de derribarlo
Valorad al loco
Su indiscutible propensión a la poesía
Su árbol que le crece por la boca
con raíces enredadas en el cielo

Él nos representa ante el mundo
con su sensibilidad dolorosa como un parto

lunes, 18 de junio de 2012

Poema de Jacobo Fijman (Besarabia -hoy Rumania- / Buenos Aires 1970)




TODO LO QUE UNO RECIBE ES PASIÓN


Todo lo que uno recibe es pasión
No soy enfermo. Me han recluido. Me consideran un incapaz. 

Quiénes son mis jueces…Quiénes responderán por mí.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo.
Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo. Y me aislé. 

Me fui de todos, aun de mí…
Hoy es la demencia un estado natural.
Todas las palabras son esenciales. Lo difícil es dar con ellas.
El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida.
El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.

domingo, 10 de julio de 2011

Retrospectiva y poemas inéditos de Miguel Ángel Sanz Chung



Recientemente, Miguel Ángel Sánz Chung (Lima, 1979) presentó el libro doble “La casa amarilla” / “La casa abandonada” (con hermosa edición de Lustra editores), compuesta por textos que a la manera de espejos-destinos trasciende la visión unilateral del mundo para mostrarnos los diversos ángulos en los que se desenvuelve la conciencia humana. Es un libro, sin lugar a dudas, muy recomendable (vamos recién por la segunda lectura). Miguel, quien vive en España, no has remitido un breve recorrido por sus libros anteriores y nos ha entregado dos textos inéditos, que a continuación les ofrecemos.


El poeta estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue cofundador del grupo de creación y publicación literaria Sociedad Elefante. Ha publicado los poemarios La Voz de la Manada (2002), Quien las hojas (2007), Paciente 164 (2009) y “La casa amarilla” / “La casa abandonada” (2011).



CISNE


Ahora que el cuerpo yace tendido,
inerte tras la salvaje tortura,
todos se miran absortos,
desnudos y deformes,
cada uno ve en el otro
el reflejo vacío de su mirada,
de su malicia.
Cuando tuvieron la oportunidad,
posaron sus estériles patas
sobre el interminable cuello
y apretaron con todo su odio
hasta estrangularlo.
Enajenados, como las peores bestias,
no dudaron un segundo
hasta acabar con el último hilo de aire,
que ahora perfora sus oídos
como el silbo de una flecha
que nunca termina por llegar.
Las plumas,
que aún flotan sobre sus cabezas
como testimonio de la violencia,
una a una se posan sobre sus cuerpos,
como las ardientes esquirlas
de una vida silenciada.
A pesar de ello,
no esbozan ni una mueca
de arrepentimiento.
El mundo seguirá su curso
como lo ha hecho siempre,
y el paisaje, apenas si ha sufrido
una leve transformación:
en un paraje discreto
un Cisne negro yace tendido
en medio de todos los Cisnes blancos
que lo mataron.

(De: “La voz de la manada”)


VI


El árbol es el sueño,
                la utopía.

                                            La hoja sobre el suelo,
                                                                bocarriba,
                                                          justo cerca de mi cuerpo,
                                                                     es lo único real.

                                            Infinitas veces esta hoja habrá intentado caer
                                            bocabajo, para ovillarse como un armadillo,
                                            para cerrarse sobre sí misma como una pequeña
                                            esfera, como una piedra insignificante que pase
                                            desapercibida; bocabajo, para lograr ser algo
                                            o nada que se pierda entre la maleza, entre el pasto
                                            seco, sin que nadie se dé cuenta de su presencia.
                                            Porque bocabajo nadie te conoce; sólo reconocen
                                            otra espalda, otro lomo. Bocabajo nadie sabe cuál
                                            es la forma de tu rostro, ni si tienes los puños
                                            cerrados, si apretas los dientes, si frotas el cemento
                                            con la frente o con los ojos. Bocabajo pueden
                                            ahogarse hasta los gemidos; hasta las lágrimas
                                            pueden sorberse bocabajo.
                                            Y esta hoja lo sabe. Y yo sé que todo este tiempo
                                 

                                           
                                            ella ha estado retorciéndose como una tortuga,
                                            pataleando desesperada, mostrando -para su
                                            humillación- las estrías de su vientre a los paseantes,
                                            a los perros, a los insectos.
                                            Bocabajo nadie reconocería el dolor en su rostro;
                                            hasta la muerte podría llegar y no sabría si allá abajo
                                            es tiempo de tormentas en la frente o si el sol ilumina
                                            un cielo despejado. Bocabajo no estaría obligada a
                                            mirar el mundo, ni el mundo podría mirarla, totalmente
                                            desnuda, sobre la acera.


El árbol no existe.
    El bullicio de sus ramas
                  es puro rumor,
                     sólo mentira.

                                           
                                             La hoja sobre el suelo,
                                                                 bocarriba,
                                                        es lo único real.
                                             Justo cerca de mi cuerpo,
                                             apenas a un metro de mis manos,
                                             pero sólo a unos centímetros de mi pie.
                                             Y el impulso de posar todo mi peso
                                                                                  sobre su cuerpo,
                                             para sentir el placer de oír cómo crujen,
                                                                                       


                                                                                       uno por uno,
                                                                                 todos sus huesos,
                                                     es algo que me es imposible evitar.
                                            
                                             Y ella lo sabe,
                                             pero no lo entiende,
                                             ni me perdona;
                                             para que ello fuera posible,
                                             tal vez le habría hecho falta
                                             poder andar sobre dos piernas.        

(De "Quien las hojas")          


DOS POEMAS INÉDITOS



ARTE RUPESTRE



Este cubil es necesario para sembrar nuestros vellos como flores silvestres        para quitarnos la 
cáscara de los miembros como la piel sobrante de las frutas       para encorvarnos sobre el plato 
de carne como si nosotros mismos lo hubiéramos cazado        para enmarañarnos sobre la cama
como feroces depredadores con dientes de leche           para desparramarnos sobre los muebles
como guerreros sacrificados por el enemigo invisible             para quedar catatónicos mirando la 
pantalla como los primeros pobladores frente a una lluvia de estrellas            para retozar bajo el 
agua como animales heridos que olvidaron lamerse          para gruñirnos cada dos por tres como 
macho alfa y hembra madre             para reunirnos a la medianoche y rezar a cambio de favores 
esenciales        para desplomarnos inconscientes hasta que los gemidos vuelvan a sobresaltarnos
para grabar estas líneas  y dar fe de nuestras   costumbres mientras aguardamos  el momento de 
reunirnos de nuevo



MANANTIAL


El esperma cae en mi mano
como una mancha de pintura sobre el lienzo;
cometa blanco que se estrella
con el firmamento rosa de mi carne.
Un día más los surcos de mi palma
cobijan los sudores del hombre sediento
(cuando no es agua lo que se necesita
tampoco es agua lo que se toma).
Miro con desazón mis propios frutos,
semillas que nunca he de arrojar a la tierra,
sangre que no extraigo de las venas
y que arrojo por inercia y sin dolor.
No hallo sentido alguno en su presencia,
en su forma, en su textura, en su olor;
no encuentro ninguna respuesta
en su temblor continuo,
en su movimiento pendular
cuando lo vuelco bocabajo.
Sin comprenderlo,
acepto su existencia fugaz.
Aguardo con paciencia
a que culmine su transformación
en baba transparente,
me enjuago las manos bajo el grifo
y me seco sin dejar resto
de nostalgia sobre la piel.
Tengo el presentimiento
que en el centro de mi cuerpo hay un manantial
que crece sin medida ni contención,
y que detrás de esa fuente también hay otra
(en su día mucho mayor)
que ahora se está a punto de agotar.


sábado, 9 de julio de 2011

El asesino en su laberinto: este martes se presenta el esperado libro de poesía de Mixha Zizek


Un poemario que cuenta una historia, más allá de la historia, es decir en la poesía, donde todo transcurre sin tiempo, espacio, límites. Junto con una construcción formal rigurosa, Balada del Asesino de Mixha Zizek (Tranvías editores, 2011) logra plasmar una atmósfera que captura el lado más oculto del ser humano, para apercibirlo desde su propia luz. Este martes, a las 7:30, en la emblemática La Noche de Barranco (Bolognesi 307) se presenta este libro respecto al cual la crítica neoyorquina ha dicho, en resumen, lo siguiente:

“Desde la perspectiva de un asesino,  relata una historia, una especie de diario que cuenta sus sueños, sus recuerdos, sus crímenes, sus enfrentamientos sociales y disonancias afectivas, sus miedos, su locura.

Encerrado en sí mismo trata de clarificar su propio infierno a través del sueño haciendo una catarsis a través de nueva york, encontrándose a sí mismo en la maldad, la venganza, el deseo  y la muerte.  Para ello debe recorrer su propio laberinto que está en su propia conciencia que lo llevará a conectarse consigo mismo y con sus propios fantasmas y los creados.
La búsqueda de redención frente al siniestro, el crimen.”

El poemario será comentado por Carme Ollé, Roger Santiváñez y Domingo de Ramos. A continuación les ofrecemos textos de De Ramos, Lila Zemborain y Ollé escritos espacialmente para el libro.

Comentarios… balada del asesino  de Mixha Zizek

La balada del asesino de Mixha Zizek. Libro que arriesga desde el tema hasta en el lenguaje el recorrido de un asesino en serie que, ha sido protagonista de los crímenes más horrendos cometidos en las sociedades modernas de nuestro tiempo. A través de esta mente enferma y a estilo de diario nos va revelando sus crímenes más abyectos, donde el cuerpo es el eje principal que recorre sus páginas, no el cuerpo erotizado sino suplicante como un ejercicio de poder y dominación sobre el otro, vista desde varias perspectivas, con un lenguaje poético que nos hace ver el cielo y el infierno en una confluencia, que lo hace amoral y que lo redime cuando entra en trance con la belleza esquiva y lacerante de las intimidades y recovecos más oscuros de los seres humanos. 
Domingo de Ramos
poeta


“Trifolio oscuro” son los poemas de Mixha Zizek, una concatenación de cortes animados por la extensión de un impulso. Los poemas despliegan esa nomenclatura del espanto que asciende desde ciertas zonas del cerebro esquivas a la alianza con la compasión. “Corte” dicen los poemas y el corte es la estructura formal que habilita ese traspaso. Traspasar de la piel, del verso que así dilata sus vestigios, para intrincarse en “la rendija íntima” que incita a resaltar la belleza de la crueldad. Imbricada en esa estética maldita, la Balada del asesino canta con osadía su macerada desesperación.
Lila Zemborain
Director Spanish & Portuguese
Creative Writing in spanish
New York University


Balada del asesino es un poemario extraño y perturbador. Los versos oscuros se corresponden con la voz poética asediada por el terror y el repudio hacia lo que la rodea. El ritmo sincopado, el contenido expresionista, el tramado elíptico del texto añaden ese tono cavernario, sin llegar a ser atrabiliario, con los que la autora crea una atmósfera misteriosa, llena de sombras y de sueños.
CarmenOllé
Poeta
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MixhaZizek (Lima) Licenciada en Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima, con  Maestría en Escritura Creativa por New York University  (NYU).

Posgrado en Educación Universitaria en la Universidad de Lima. Ha dictado cursos de literatura hispanoamericana, español, talleres de lectura, prensa y educación, talleres literarios y realizó trabajo editorial. Ha sido colaboradora de la Organización de estados iberoamericanos (OEI) dictando talleres de lectura, prensa y educación a nivel nacional e internacional. Con experiencia en proyectos en comunicación y educación en diversas instituciones públicas y privadas e universidades.  Ha trabajado como profesora en NYU. Ha publicado en diversas revistas su trabajo creativo, en especial en relatos cortos y poesía.Se encuentra trabajando en un proyecto creativo digital y próximamente saldrá su libro de relatos.
Actualmente tiene una web de relatos: http://mixha-zizek.blogspot.com


domingo, 19 de junio de 2011

John Martínez: poemas de "Danzak, piedra y acero"


John Martínez Gonzalez es poeta, periodista y promotor cultural, además de un implacable viajero. Nacido en Lima en 1981, ha publicado Collage de Viaje bajo el sello Altazor en 2009 y la plaqueta Doblando en 2010. Los poemas que presentamos a continuación pertenecen al libro inédito Danzak, piedra y acero.



Agua y acero



Escribir un poema
como una manopla
como una danza de tijeras
agujereando los credos,
razón de más para no escribir
sobre el tragaluz de agua
del danzante en luz de luna.
                 
                   Un poema que al escribirse
invoque algo más que el ritmo
la transfiguración de las extremidades multiplicándose
                      el clack clack clack
del metal
combando el aire
                    clack clack clack
la fusión de los metales
convertido en mantra.

Imposible pensar en escribir
un poema
sobre los 36 pasos
sin el río de colores y el trazo perpetuo
del arpa Apu  
          del violín Huamani,
danzar un poema escrito con el cuerpo
luego de la pagapa
designio de la danza
en un poema imposible de escribir.

Cerros
Padres,
andenes por donde el poema
baila invocando la verdadera agua
                                           el delirio mágico del metal.



S/t


El violín de Chimango
era un animal dormido
que se precipitaba levemente,
como un pájaro cuando al despertarse
estremece toda su piel.



S/t


El cuerpo es otra cosa,
el Elegido repercute entre el violín y el arpa
es un instrumento más
es la puerta entre los Apus y nosotros
es un lenguaje cifrado
un latido distinto
el Elegido
es otro cerro
otra forma de la verdad.



S/t

En el plexo de la sangre
la danza alborota al mundo
el Apu llama,
                                        la danza es dirigida
                                        el Elegido ve.



Textos sobre la Agonía de “Rasu Ñiti” luego de ver el film “Danzak”
A Gaby Yepes

Pedazos de ti arrebatándome de casa
Padre enfermo sobre una cama de maderos cruzados
   cerros     niebla      aire amanecido       la enfermedad implacable
                           entonces huir del cuarto hacia la danza
              bailando en colores como animales salvajes
o piedras vivas,
                              dejar el hogar y tener otra casa
 -para los Wamanis-   en el corazón.

Cada danzante tiene sangre de la tierra para hablar con los Apus
Cada sangre es renovada constante y secretamente en ceremonias en  lo imposible de la puna.
Entonces nieve muda        hoja de coca
                música de lagos pasajeros,
el danzante bailando bajo el sol -
                                  mi padre bajo el sol y sobre la mundo
bailando por última vez,
el Apu ha pronunciado su verdadero nombre,
lo ha llamado
y tijeras de metal para sellar el pacto con la tierra
 porque lo que sale de la tierra vuelve a la tierra en otra forma de poder
                el rastro y el vestigio
lo oído por mi
desde el vientre de mashica y coca caliente
y maíz con queso
                        cae la tarde  llamado por el Wamani mi padre danza hasta que yo también comienzo a hacerlo.


S/t


Chuspicha teje una danza
y el sonido dentro del sonido me desconcierta,
             lo inédito decora la casa
                                                               allí veo
una pata de cóndor petrificada y negra
                                                               alrededor
pedazos de metal solos
                                                               más allá
  registros en claroscuro.

       Junto a ellos los padres retenidos en los ponchos
la genealogía y el poder.
                                      Ahora la mano de Chuspicha
juntando el metal
                                  cortando el aire
ahora
       la danza desbordante
hace tintinear  la casa,
                             vuelve  narcótica la hora
   invoca
             piedras y otros idiomas mudos.

Al fondo los andenes
                  invadidos por árboles migratorios,
                                 el Sol
dora también el viento
mientras la tierra se prepara para la primera lluvia
y Chuspicha preña la atmosfera de grandes ojos.
         
                          Cae la tarde sobre la tierra
será la primera noche  del Pata Tarpuy Raymi.


PRIMERA MIGRACIÓN



Llegaron a la ciudad
y de nuevo se instalaron bajo los cerros
pero esta vez  eran de arena
allí no había retama           no había ichu
y las manos dolían de estar dormidas.

Luego
        la noche y el poder
                      acomodaron los elementos.

                                               Junto a los desiertos y la orilla
                                               entre dioses de alta marea
                                               y corazones ponzoñosos
                                               ver ahora a un gallinazo
                                               y no al cóndor,
otra piel
                                               otra forma del sonido
                                               otro estado del Elegido
                                       que vuelve a danzar para habitarlo todo.



(*)La foto motivo es de Gaby Yepes.