domingo, 28 de febrero de 2010

Adelanto de "Una mesa en la espesura del bosque", el nuevo libro del Poeta Carlos López Degregori

El poeta Carlos López Degregori (Lima, 1952) ha regresado hace poco de Nicaragua, donde participó activamente en el VI Festival Internacional de Poesía, que tuvo lugar en la ciudad de Granada del 14 al 21 de febrero.


Comencé a leer a López Degregri en el año ’79, cuando un ex integrante del grupo La Sagrada Familia –al que el poeta perteneció en un momento- me entregó un ejemplar de Un buen día (1978), ese buen y extraño primer libro escrito durante su estadía en la Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia, centro de estudios en el que siguió la carrera de Literatura: “Un buen día / nos descubrimos en el agua / Y decidimos nacer muy lentamente”.

Y a partir de este descubrimiento y esta decisión. López Degregori se ha mantenido fiel a la palabra y a la verdad poética, a la singularidad de su poesía, fresca y directa, pero profunda como el agua de ese océano del cual bebe frecuentemente.

López Degregori ha realizado también estudios de Posgrado en España. Ha publicado los poemarios Las conversiones (1983), Una casa en la sombra (1986), Cielo forzado (1988), El amor rudimentario (1990), Lejos de todas partes (1994), Aquí descansa nadie (1998), Retratos de un caído resplandor (2002), Flama y respiración (2005) y El hilo negro (2008).

Sus poemas figuran en importantes antologías peruanas e hispanoamericanas. Ha publicado también ensayos dedicados a la poesía peruana e hispanoamericana en diversas revistas del Perú y el extranjero y en volúmenes colectivos.

Este año publicará un nuevo poemario Una mesa en la espesura del bosque, del que nos ofrece el siguiente poema a manera de anticipo.



LA IMPREGNACIÓN


Esta mañana abrí el cajón

            y allí estaba

                                 inexplicable.


Quedaron grabados en el lino

            los ojos incongruentes

                                            mirando

            lo que no se debe mirar,

            la pendiente fina y recta de la nariz

                        cosida de espinas,

            los pómulos abiertos en dos enormes lunas,

            los caminos de la frente trazados por un clavo deseoso

            y la boca entreabierta como si aún respirara

                       o tratara de devolverme una palabra definitiva.


Sigo con mis dedos la forma de los pechos,

           el contorno amoroso del vientre,

           las piernas como dos largas y engañosas azucenas

           que se adentraran en la sombra.

Paso mis labios por la tela:

           la estrujo, la soplo, la acaricio

           y en una forma de cortejo imposible

           me cubro con ella.



Eso es todo.


Esta santa sábana no es mi salvación

           ni mi fidelidad

           o mi reliquia privada de Turín.



Nada quedó de tu cuerpo:

            ninguna voz o luz,

            ni siquiera un hueso para soplar una extraña música,

            ningún bulto de carne,

            ninguna historia:

sólo estos signos en la muda superficie

           que parecen trazados por las uñas o los dientes de un ángel

y este aire sangre linfa

                                impregnados

            en cada hebra viva de la tela
            como un anuncio de mi condenación.



           

Una fusión entre tecnología y belleza

El diario El comercio ha tenido hoy la gentileza de brindarme un espacio en su suplemento El Dominical, que me permito compartir con ustedes.


MI OTRO OFICIO

Una fusión entre tecnología y belleza
Domingo 28 de Febrero del 2010


Mi oficio de poeta camina siempre acompañado de mi labor periodística, son como hermanos; más allá de sus aparentes diferencias, habitan en mí con armonía. En un momento peleaba una especie de batalla shakesperiana entre ser “o” no ser; pero más adelante descubrí que se trata más bien de vivir una cosa “y” la otra. Mientras el periodismo me lleva ahora a explorar el universo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la poesía me hace descubrir cada noche lo que se esconde detrás de la mirada; vivo algo así como una fusión entre tecnología y belleza, sueños y origen. De este modo, hace más de veinte años, transito este mundo con la poesía y el periodismo. Son mi manera de mirar el mundo; de vivir, de respirar. Acompañado de mi esposa, Milagritos, mi hijo Mario —que ya es más grande y más fuerte que yo—, y mi hija Vahnia que nacerá en abril con un libro bajo el brazo.

http://elcomercio.pe/impresa/edicion/2010-02-28/ecco280210z16/08
http://elcomercio.pe/impresa/notas/fusion-entre-tecnologia-belleza/20100228/420659


Un poema en homenaje al pueblo chileno por la tragedia del sábado 27 de febrero

Lo ocurrido a nuestros hermanos chilenos durante con el último sismo que azotó ese país, nos deja una vez más la amarga lección de que debemos estar preparados para hacer frente a los movimientos telúricos -que nunca van a cesar-. Pero evidencia nuevamente que el problema central es cuando la falta de prevención va unida a la situación de pobreza que sufre una parte central de la población. Allí es donde la naturaleza golpea con más rigor y más fuerza, porque no hay nada que la contenga, salvo esa fe inquebrantable del ser humano que siempre se mantiene incólume, así como esa muestra de solidaridad que el mundo nunca dejará de tener. Transcribo un poema de Osip Mandelstam (1981-1938), uno de los grandes de la poesía rusa, que aparece en uno de los libros capitales de la literatura del siglo pasado, "Cuadernos de Voronezh", escrito en la época más grave de la vida del escritor. Un poema que a pesar de infiernos y purgatorios, tiene puesta la fe íntegra en la redención del mundo.


Lo diré llanamente, en un susurro

Lo diré llanamente, en un susurro,
Porque aún no es hora de partir:
Con sudor y experiencia
Se alcanza el juego del cielo inconsciente...

Y bajo el fugaz cielo del purgatorio
A menudo olvidamos
Que el dichoso almacén del cielo
Es una casa extensa y duradera.


Y les dejo un poema más que habla de la dignidad y la esperanza, palabras que para algunos pueden sonar sospechosas, pero que son ineludibles en esta nueva era.


Todavía no estás muerto. Todavía no estás solo.

Todavía no estás muerto. Todavía no estás solo.
Con tu amiga la mendiga
Gozas de la grandeza de las llanuras,
De la niebla, del frío y de la nevada.

Vive tranquilo y consolado
En la pobreza opulenta, en la miseria poderosa.
Son benditos los días y las noches
Y es inocente la fatiga dulce y sonora.

Infeliz aquel que, como su sombra,
Teme al ladrido y maldice al viento.
Y miserable aquel que, medio muerto,
Pide limosna a su propia sombra.


viernes, 26 de febrero de 2010

Chopin cumple 200 años

El próximo lunes se celebran los doscientos años del nacimiento de una de las figuras cumbres del romanticismo musical, el músico polaco Federico Chopin (1810-1849). Controvertido, temperamental y extremo en su vida, pero esencialmente un artista conectado con las hondas y altas fibras de la música, su obra sigue siendo objeto de nuevos estudios y descubrimientos. Depurada la imagen del ser humano, queda limpia la del genio, la del autor de los nocturnos, los estudios, los valses y los preludios que aún ahora nos elevan por encima del tráfago fugaz de lo cotidiano, hacia zonas habitadas solamente por el alma en libertad. La revista El Cultural del diario el mundo, nos presenta un artículo de Justo Romero que busca desmitificar la figura de Chopin.

Chopin: un piano hecho vanguardia:
De amanerado y cursi a genio de la modernidad


La celebración del segundo centenario de Chopin invita a reflexionar sobre la particular visión que hoy existe de un compositor que ha sido tildado de “romántico”, “amanerado”, “conservador”, “poeta del piano”, “cursi”… Un sinfín de tópicos y lugares comunes que no han hecho sino difuminar y hasta distorsionar la realidad del autor de pentagramas en los que “se hallan muchas de las verdaderas raíces de la música contemporánea”, según las palabras sabias de Nikolái Rimski-Kórsakov.

Son muchos los aficionados e intérpretes que han comenzado a amar la música de Chopin después de años de rechazo, inoculados de un prejuicio que comenzó a gestarse tras la Segunda Guerra Mundial, cuando los entonces nuevos vanguardistas rechazaban sin más todo aquello que no viniera de Viena, Donaueschingen, Darmstadt y otros enclaves similares de la modernidad. Un prejuicio azuzado, entre otros motivos, por el hecho de que los aspectos más superficiales de su azarosa vida constituyeran un tesoro para todo biógrafo lacrimógeno.

Jesús Bal y Gay, que es una de las mentes más agudas de la musicología española del siglo XX, reconocía su filiación a una generación de “jóvenes que hemos abominado de Chopin por antojársenos cursi, y sólo más tarde, en plena madurez, vinimos a descubrir que su música es inocente de la cursilería con que se mostraba en manos de la mayoría de los pianistas”. Bal y Gay radica la explicación de tal fenómeno en la esencia misma de la música. “Lo cursi”, escribe el musicólogo y compositor lucense, “es el fruto de una aspiración a lo exquisito y de una incapacidad radical para alcanzarlo. […] Chopin es uno de los compositores más puros, de mejor gusto que hayan existido jamás. La más rotunda negación de lo cursi. Pero su música está impregnada de un delicado patetismo, canta la mayoría de las veces a media voz y con melancolía, es preciosista en su ornamentación y en sus sonoridades. Nada de extraño tiene, pues, que la cursilería, apetente de esas cualidades -aunque incapaz de hacerlas suyas- se apodere de ella y la convierta en una de las cosas más abominables que puedan oírse”.

Raíces de futuro

La música de Chopin entraña muchas de las claves y raíces de la música del futuro. Su avanzado tratamiento de la modalidad, los “choques” disonantes de muchas de sus armonías o el agudo tratamiento que hace de los antiguos modos griegos son características de un modo de componer que entronca frecuentemente y con decidida voluntad en la música nacional de Polonia; también y casi siempre en la pasión belcantista que siempre alimentó su universo creativo.

Siga leyendo.

Vida de Chopin




Estudio Op. 25 Nro. 12 de Chopin, interpretado por Vladimir Horowitz





Nuestro país le fue ingrato: Hildebrando Pérez sobre Esther Castañeda

Hoy en el diario La República, el escritor peruano Hildebrando Pérez, amigo de Esther Castañeda (ver antología), habla sobre ella con la franqueza y la emoción que lo caracterizan, aquí sus palabras:

Acabo de estar en el velorio de la poeta y amiga Esther Castañeda Vielakamen, quien, ahora, reposa vigilante sobre nuestro país que, muchas veces, le fue ingrato, pero que ella, generosa, reclamó siempre su pertenencia, más allá de la marginalidad social que supone ser mujer en nuestro medio, mujer que escribe poesía, mujer que rompe el cerco de las murallas falsas del pudor, mujer que defiende su identidad sin ánimos exhibicionistas. Ella fue una joven de aires resueltos, mal disimulados por su timidez, que se enfrentó al miedo internalizado para poder compartir, con un lenguaje transparente, justo, exacto, puntual , su legítimo vivir. A ella le debemos que en San Marcos se creara la Cátedra de Literatura Peruana Escrita por Mujeres; allí están sus valiosos quehaceres de investigadora literaria sobre las revistas de la vanguardia de los años 20, y su especial dedicación a la poesía y la narrativa de la época republicana. (Hildebrando Pérez).

Aquí puede leer la nota completa de la República, escrita por Pedro Escribano.

jueves, 25 de febrero de 2010

Anuncian fallecimiento de la poeta peruana Esther Castañeda


La última vez que vi a la poeta Esther Castañeda fue en el Ekeko de Barranco a fines de los años noventa. Estábamos con Eduardo Adrianzén y Fernando Obregón en una mesa, en un homenaje a otra poeta Carmen Luz Bejarano, nuestra madre sideral, cuando vislumbramos a Esther. El encuentro fue, como siempre, entrañable: había tanto amor en esta generosa poeta, tanto recuerdo por aquellas personas que de una forma u otra fuimos sus alumnos en los años ochenta, que todos nos quedamos deslumbrados; nuevamente deslumbrados. Y he dicho “aquellas personas que de una forma u otra fuimos sus alumnos” porque yo no fui oficialmente alumno suyo, sino una especie de polizonte que bajaba de las tierras áridas de la Facultad de Derecho a los mares increíbles de la Facultad de Literatura; a los caminos interminables del Patio de Letras de San Marcos, a sus cafés, a sus recitales, a sus clases, a su Taller de Poesía. Esther siempre apostó por nosotros, por Manuel Liendo y los poetas de la promoción 79' de Literatura. Sea cual fuese la coyuntura, ella estuvo con nosotros; nos acompañó de alguna manera todos estos años. Y aún nos acompaña. Pues debo decir nuevamente que no creo en la muerte y menos en tu muerte, Esther, y lo de ahora es sólo una forma inevitable de abrirse paso a la eternidad.


A continuación, transmito la nota de prensa emitida por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.


Velatorio de la Profesora Emérita Esther Castañeda

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos cumple con el penoso deber de comunicar el sensible fallecimiento de la destacada docente, poeta e investigadora Esther Castañeda Vielakamen, ocurrido el miércoles 24 de febrero.

Los restos de la recordada poeta serán velados desde hoy en el Centro Cultural de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222 Parque Universitario), desde las 9:00 a.m.

Castañeda Vielakamen dedicó su vida al estudio del aporte de las mujeres a la literatura republicana, y fundó la cátedra de Literatura Peruana Escrita por Mujeres.
Desde aquí, expresamos nuestras más sentidas condolencias a sus familiares y amigos, por esta pérdida irreparable.


La segunda de izq. a der. La acompañan las poetas Carmen Luz Bejarano, Rossina Valcárcel y Blanca Varela.

©Fotos 1 y 2, UNMSM.

Nota en diario La República.


domingo, 14 de febrero de 2010

La belleza no es un lugar

Queridos amigos, me tomo una licencia grande como una puerta abierta para ustedes. Hoy día, en que el confluyen muchas celebraciones, hitos, energías y acontecimientos singulares o sencillamente lugares comunes en el mundo; hoy día, quiero presentarles un adelanto de poemas de mi libro La belleza no es un lugar, que ha publicado en su edición extraordinaria de febrero 2010 la prestigiosa revista La tortuga ecuestre, que contra viento y marea edita desde hace 37 años el poeta Gustavo Armijos.


Del poemario inédito
La belleza no es un lugar / Juan Carlos de la Fuente Umetsu


Origen

No saber
no pensar que esta luna
que esta calle
se levantan sobre ti sin piedad
para alcanzarte antes que empieces
a salirte del mar     y llegues
a nosotros
desierto.


Intrusos

Algo huye en mí
Algo permanece
Deseo contra deseo
Abismo para subir al mundo
y bajar hasta tu cuerpo.

Frente al mar   frente al espejo:

                          ¿Qué sueño nos murmura
                          nos despide
                          nos perdona ahora
                          para hundirse otra vez en la noche?


Nachiketas

II

Regálame la primera palabra
o la última, Nachiketas
Nada diré
No contaré nada

Para irme, regálame esta noche:
la historia de los cuerpos encontrados,
el extravío inútil,
el inútil afán de seguir
a quien nunca estará a nuestro lado

Regálame esta vez la primera palabra
o la última
La cubriré de calles, de olas,
de colores transparentes
porque yo también me pierdo
en esta historia, Nachiketas
Como todos nos perdemos en nosotros.


Conversación con Alejandra

Y no he de transcurrir en ti
No he de elegir entre la muerte y tu destino

En el camino que es sólo camino de noche,
en el vino que guardas, en el pan que comerás del viento,
escucho tu nombre, asustado

A cada página añado otra que no es sino el instante
en que te encontré
pálida entre tantas certezas.
Cuando tu historia
se sentaba en mi mesa
y acompañaba mi destierro

                                    (¿Desterrado de qué?
¿Desterrado de dóndes?¿de cómos?¿de quiénes?)

En la certeza habitaba la duda y la duda corría
como un niño por tus ojos.

Supiste que el tiempo no eras tú y gritaste:
En el centro de la belleza habita un dios
Y cada ventana que se abre nos abre otra ventana.

La luz se ha vuelto calle, río, serpiente.
Y yo que soy de piedra ¿con qué alas volaré hacia mí?


Cuando caías,
una palabra
te contuvo.


Conjuro

Si mis palabras crecen en ti
y tus palabras crecen en mí,
estaremos a salvo, hijo mío

Nuestros destinos caminan
más allá de nosotros

Somos la esfera que arde
y se convierte en mar,
en lluvia,
en lágrima

Y ese silencio cómplice nos obliga
a callar
sin palabras que guardar en el diván
sin secretos que desnudar en esta plaza
en la que ahora estamos juntos para
volver a todas partes
Hijo mío: yo también soy tu hijo

Es lo mismo crecer
que detenerse en tu mirada

Aunque estemos perdidos somos dos los encontrados
Al borde del camino somos el único camino
El uno para el otro invocando el origen de todos

Ahora somos todos, hijo mío:
el destierro el regreso
el no haber partido jamás de este
lugar y haber visto cómo
van las huellas a buscarnos

Somos eso, hijo mío
Y las palabras nos ayudan a cruzar
estas calles vacías
Y en ellas, sólo nosotros
seremos otra vez nosotros.


Señales de Tierra

Deja todo lo que tengas:
La tarde que te abruma
el solsticio de invierno en tu memoria
la falsa plenitud de estar ausente
la luna que se esconde entre tus venas.

Que nadie te distraiga de lo que no ves,
porque lo verás todo.
                    Y todo lo habrás olvidado.

Sigue tus pasos
Ellos te guiarán hasta el tiempo que habitas.
Una luciérnaga como un aro de agua y luz escanciará tu camino.
Sigue la voz que no te habla.
Sigue la piedra que se aleja y no te apartes de sus huellas.
Síguela hasta entrar en un bosque irremediable,
que escapa desde siempre.

Y regresa a ti.


domingo, 7 de febrero de 2010

Invictus: El poema que acompañó a Nelson Mandela

Invictus de William Ernest Henley (Gloucester,Inglaterra: 1849-1903) en la voz del actor Alan Bates.





INVICTUS

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul. -
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed. -
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find me, unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate;
I am the captain of my soul.


INVICTUS

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.